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lunes, 8 de mayo de 2017

Tema 6. EL ESPACIO INDUSTRIAL

EL ESPACIO INDUSTRIAL

Las materias primas

Las materias primas y sus tipos

Las materias primas son los recursos que la industria transforma en productos semielaborados o elaborados.
  1. Las materias primas de origen orgánico proceden de los seres vivos. Son suministradas por las actividades agrícolas, ganadera, forestal y pesquera. Se destinan a la industria agroalimentaria y a otras, como el mueble y el papel.
  2. Las materias primas de origen geológico proceden de la corteza terrestre. Son suministradas por la actividad minera, que las extrae de yacimientos. Son las más importantes para la industria e incluyen minerales, rocas y productos energéticos.
    • Los minerales se localizan en las formaciones paleozoicas y las cuencas terciarias.
      • Los minerales metálicos proporcionan metales destinados a la industria básica y mecánica
      • Los minerales industriales se emplean en diversas industrias por sus propiedades y no por los metales o energía que suministran.
    • Las rocas presentan una localización muy heterogénea.
      • Las rocas de cantera se emplean sobre todo en la construcción. Proceden de canteras donde se extraen en grandes bloques o de graveras donde se obtienen fragmentos de pequeño tamaño (arena y graba).
      • Las rocas ornamentales son rocas de cantera que pueden usarse con fines decorativo en la decoración de interiores o exteriores.
    • Los productos energéticos son sustancias naturales sólidas, líquidas o gaseosas empleadas en la producción de energía. En España solo es significativa la producción de carbón.

Las fuentes de energía

Las fuentes de energía son los recursos que permiten obtener energía o fuerza para realizar un trabajo; en el caso de la industria, transformar las materias primas.

Las fuentes de energía primaria

La producción interior se centró primero en el carbón, que cedió su primacía a la energía nuclear y en los últimos tiempos a las energías renovables. En cambio, el consumo de energía primaria se ha basado desde la década de 1960 en el petróleo, al que ha seguido un importante incremento del gas natural.
El autoabastecimiento energético es muy bajo y se requieren costosas importaciones, que generan fuerte dependencia externa.

Las fuentes de energía no renovables

El carbón

El carbón es una roca combustible de color negro, formada por la descomposición de restos vegetales durante millones de años. Su calidad y poder calorífico dependen de la antigüedad de este proceso: es mayor en los carbones de la era primaria -antracita y hulla- que en los de la era secundaria -lignito-.
El destino del carbón son las industrias siderúrgica y cementera; las calefacciones domésticas; y, sobre todo, la producción de la electricidad en centrales térmicas. Estas se localizan cerca de las cuencas mineras.
La producción interior de carbón se localiza en trece grandes cuencas, entre las que destacan la asturiana-leonesa-palentina, la de Teruel y la de Puertollano. En la actualidad, sufre problemas, como el agotamiento de algunos ricos yacimientos; la baja calidad de otros; la carestía por el predominio de explotaciones subterráneas, con vetas que impiden usar máquinas potentes; el descenso de la demanda doméstica e industrial; y la competencia del carbón importado.
El consumo de carbón tiende también a decrecer, pues la producción eléctrica va ganando en eficiencia e incrementa el uso del gas natural y de fuentes renovables.

El petróleo

El petróleo es un aceite mineral compuesto por una mezcla de hidrocarburos. Se forma por la descomposición y el almacenamiento en las capas geológicas de animales y plantas que vivieron hace millones de años en un medio marino.
El destino del petróleo es la producción de electricidad en centrales térmicas -en la actualidad limitado a las centrales industriales- y a la obtención de derivados en refinerías para su uso en el transporte y la industria (gasóleo, gasolina, fueloil, nafta, queroseno, aceites lubricantes, asfaltos).
La producción interior de petróleo es insignificante y se limita a los yacimientos de la plataforma continental de Tarragona.
El consumo de petróleo sigue siendo el más elevado en el mix energético, aunque tiende a decrecer desde 2005 por su reducido uso en la generación eléctrica.

El gas natural

El gas natural es una mezcla de hidrocarburos gaseosos, en los que predomina el metano. Se encuentra en yacimiento subterráneos, solo o asociado al petróleo.
El destino del gas es la obtención de derivados en la industria petroquímica; el uso calorífico en la industria y los hogares; y, sobre todo, la producción eléctrica en centrales térmicas convencionales.
La producción interior de gas es insignificante y se centra en los yacimientos del golfo de Cádiz. Es necesario importar gas de países como Argelia, Nigeria y Qatar, seguidos de Noruega, Trinidad y Tobago y Egipto.
El consumo de gas, iniciado en 1969, se ha incrementado hasta 2005 gracias a su alto poder calorífico; precio más bajo; y menor contaminación al carecer casi de azufre y emitir menos CO2. Desde entonces decrece por la mayor importación de las fuentes renovables a la producción de electricidad y por los efectos de la crisis de 2008.

La energía nuclear

La energía nuclear de fisión es la utilizada en la actualidad. Procede de la fisión o separación de átomos pesados de uranio.
Su destino principal es producir electricidad en siete centrales cuya localización responde casi exclusivamente a decisiones políticas.
La producción nuclear se realiza con uranio importado de Níger, tras el cierre de las minas Saelices (Salamanca).
El consumo y la producción nuclear, iniciados en 1969, se mantienen estabilizados desde 1987 (<<moratoria nuclear>>), debido a la oposición. ante lo problemas que comporta; la dependencia externa en el abastecimiento del uranio y en la tecnología; el riesgo de accidentes; y el almacenamiento de un número creciente de residuos radioactivos. Su futuro es incierto.

Las fuentes de energía primaria renovables

Proceden de recursos inagotables; causan menos alteraciones medioambientales; son autóctonas, permiten el autoabastecimiento; y poseen elevada dispersión, que permite utilizarlas en lugares diversos.

La energía hidráulica

Se obtiene haciendo saltar agua por una tubería para mover una turbina conectada a un generador que transforma la fuerza mecánica en electricidad.
Su destino principal es la producción de electricidad. Las grandes centrales emplean el agua procedente de un embalse construido detrás una presa o barrera transversal al cauce de un río. Se localizan en zonas con fuertes desniveles topográficos y ríos caudalosos, como el norte peninsular, el Pirineo, o algunas montañas del interior peninsular; y sobre todo, en la caída de los ríos Duero y Tajo en la frontera con Portugal. Las minicentrales utilizan saltos de agua menores.
La producción de energía hidráulica presenta grandes fluctuaciones en función de la hidraulicidad o pluviosidad anual, por lo que se complementa con la producción térmica.

Las nuevas energías alternativas

Se obtiene del viento, el sol, la biomasa, el calor interno de la Tierra y el mar. Su destino principal es producir electricidad y calor en diferentes tipos de centrales. La producción con energías alternativas ha sido tardía a causa de su mayor precio motivado por el insuficiente desarrollo tecnológico.
  1. La energía eólica utiliza la fuerza del viento. Se destina a producir electricidad en parques eólicos, que desde 1991 han experimentado un crecimiento espectacular, gracias a las mejoras técnicas que han reducido los costes, convirtiendo a España en la segunda potencia eólica de la UE. Los parques eólicos se localizan en zonas con vientos intensos, constantes y regulares, que coinciden con las cumbres montañosas y ciertas costas (litoral gallego, Tarifa).
  2. La energía solar usa el calor y la luz del sol. Se destina a producir agua caliente y calefacción (mediante captadores térmicos situados sobre los edificios); o a producir electricidad. Las centrales termoeléctricas las obtienen usando espejos para calentar un fluido y generar un vapor. Las centrales fotovoltaicas utilizan paneles de silicio para convertir directamente la luz solar en electricidad, en grandes centrales y en pequeñas instalaciones o <<huertas solares>>. Las centrales solares se localizan en zonas con abundantes horas de sol y en áreas rurales, donde el suelo es más barato.
  3. La energía de biomasa usa la materia orgánica procedente de residuos agrícolas, ganaderos y forestales; de la basura; o de ciertas industrias que usan productos orgánicos como materia prima, como la agroalimentaria, la madera y el papel. Estos residuos se destinan a producir energía eléctrica o térmica, quemándolos directamente o transformándolos en biogás.
  4. La energía geotérmica proviene del calor interno de la Tierra. En España, su aprovechamiento es insignificante. La producción de electricidad solo es posible en los yacimientos naturales de alta temperatura (más de 150º) de Canarias.
  5. La energía marina procede del mar. En España existen centrales undimotrices experimentales para producir electricidad aprovechando la fuerza de las olas frente a la costa de Santoña y en el puerto de Mutriku (Guipuzkoa)

La industria española entre 1855-1975

La evolución industrial, 1855-1975

La industrialización española ha pasado por diferentes coyunturas entre su comienzo hacia 1830 y 1975.
  1. Un lento inicio en relación con otros países europeos. La industrialización no comenzó a cobrar fuerza en España hasta 1855. Las causas de este hecho, que han llevado a hablar de <<fracaso>> de la Primera Revolución Industrial.
    • Resultó insuficiente la disponibilidad de materias primas y de fuentes de energías: el algodón era escaso, el carbón mediocre y los mejores minerales se explotaban. Fue escasa la inversión industrial: el Estado estaba endeudado, los particulares invertían en comprar la tierra desamortizada, y el espíritu empresarial era escaso. Y fue reducida la demanda de productos industriales por el bajo crecimiento demográfico y la pobreza campesina.
    • Otras circunstancias desfavorables fueron el atraso tecnológico, que obligaba a importar las máquinas; la situación exterior (guerra de la independencia, desastre colonial); y la política proteccionista, que libraba a la industria de la competencia externa, pero desincentivaba su modernización tecnológica.
  2. En el primer tercio del S. XX (1900-1936) Tuvo lugar un mayor crecimiento industrial. Aumentó la disponibilidad de minerales. Creció la inversión industrial procedente de la repatriación de capital de las colonias perdidas en 1898. Se incrementó la demanda, pues las obras públicas durante la dictadura de Primo de Rivera. Y se incorporaron los avances técnicos de la Segunda Revolución (hidrocarburos y electricidad).
  3. La Guerra Civil y la posguerra (1936-1959) interrumpieron el crecimiento industrial. Durante la guerra se destruyeron las industrias. Y en la posguerra, la política autárquica, basada en la autosuficiencia y la restricción de las importaciones, privó a la industria de los necesarios recursos energéticos, materias primas, maquinaria y capitales.
  4. El desarrollismo industrial (1960-1975) se inició tras el abandono de la autarquía y la liberación de las importaciones en 1959. La industria experimentó entonces un fuerte crecimiento por diversas causas:
    • Aumentó la inversión industrial, pues la expansión de la economía capitalista mundial atrajo a empresas multinacionales, que se beneficiaron de la existencia en España de una demanda en alza; bajos costes de producción; mano de obra abundante, barata y no conflictiva; e incentivos estatales. Y se invirtieron en la industria capitales procedentes del turismo, de las remesas enviadas por los emigrantes y de inversores privados.
    • Otras circunstancias. Al elevarse el nivel de vida de la población; la incorporación de mejoras técnicas procedentes del exterior; el bajo precio de la energía que repercutió positivamente en los costes de producción; y la política estatal de fomento industrial a través de los planes de desarrollo.

Los sectores industriales

  1. En la Primera Revolución Industrial, los sectores industriales principales fueron el textil del algodón y el siderometalúrgico.
  2. En la Segunda Revolución Industrial, y sobre todo durante el franquismo, la industria se diversificó: crecieron los sectores básicos (siderurgia integral, refinerías, petroquímica, producción eléctrica, electrometalurgia, electroquímica); los de bienes de consumo, gracias al aumento del nivel de vida (textil, calzado, alimentario, electrodomésticos, automóvil); y los de bienes de equipo, casi siempre instalados por las multinacionales poseedoras de la tecnología (maquinaria, material de transporte).

La estructura industrial 1855-1975

  1. La mano de obra industrial tenía escasa cualificación.
  2. El tamaño de las empresas y las industrias era muy contrastado:
    • Las pequeñas empresas, mayoristas, poseían bajo nivel de inversión, tecnología y competitividad.
    • Las grandes empresas fueron en su mayoría empresas estatales, propiedad del Instituto Nacional de Industria -INI- correspondientes a sectores básicos; o filiales de empresas multinacionales en los sectores de mayor crecimiento y complejidad tecnológica.
  3. La tecnología era atrasada y la dependencia externa alta:
    • El atraso tecnológico, motivado por la escasa inversión en tecnología, se vio favorecido por la política proteccionista.
    • La dependencia externa era triple: tecnológica, ante la falta de tecnología propia; financiera, ante la insuficiente inversión nacional; y energética ante la incapacidad del carbón y de los hidrocarburos nacionales de abastecer a la industria.
  4. La orientación predominante de la industria fue el mercado interior, ante la falta de competitividad externa..

Las áreas más industrializadas.

En estas áreas se instalaron las industrias de la Primera Revolución Industrial y, con el tiempo, afianzaron la hegemonía, al implantar otras nuevas, atraídas por las ventajas de la aglomeración
Las principales fueron tres:
  1. La franja cantábrica implantó en la Primera Revolución Industrial industrias de base. Este fue el caso de la siderurgia que, tras su fracaso inicial en Málaga, se trasladó a Asturias, Cantabria y el País Vasco, instalándose junto a las minas de carbón o de hierro; o en los puertos importadores o exportadores.
  2. El litoral mediterráneo implantó durante la Primera Revolución Industrial fábricas textiles en Cataluña. Durante el primer tercio del s. XX y la época franquista, la industria se diversificó; y adquirieron importancia la industria ligera y las pequeñas empresas privadas.
  3. Las grandes ciudades recibieron industrias, principalmente de consumo, que aprovechaban la mano de obra, el mercado, los servicios y los equipamientos urbanos. El caso más destacado fue Madrid.

Las áreas de difusión industrial y poca industrializadas

Las áreas de difusión industrial surgieron en la década de 1960. La búsqueda de nuevos espacios industriales fue el resultado de las primeras deseconomías de congestión de las grandes aglomeraciones industriales, que encarecieron el suelo y los servicios; y la política de desarrollo industrial del franquismo. Surgieron así ejes industriales.
Los ejes de difusión industrial fueron ejes próximos a las grandes aglomeraciones urbano-industriales, situados junto a las principales carreteras de su periferia. Ejes nacionales a lo largo de las principales vías de transporte entre las regiones más industrializadas, como los incipientes ejes del Ebro y del Mediterráneo. Y ejes regionales resultantes de la política de desarrollo industrial del franquismo, como el del litoral gallego y el de Andalucía occidental.

La política industrial 1855-1875

La promoción industrial

La promoción industrial en las zonas atrasadas se realizó mediante los polos de promoción y de desarrollo, además de otras actuaciones.
Los polos de promoción y desarrollo, inspirados en la planificación francesa, seleccionaban ciertas ciudades en las regiones atrasadas y trataban de promover un proceso de concentración industrial, que actuase como motor para el desarrollo del entorno.

La crisis y la reestructuración industrial: 1975-1990

La crisis industrial: 1975-1990

La crisis industrial afectó a todos los países industrializados a partir de 1975, e incidió duramente sobre la industria española, debido a sus debilidades previas.

Las causas de la crisis

  1. Las causas externas fueron los cambios ocurridos en estas fechas en la economía mundial.
    • El encarecimiento de la energía por la gran subida del precio del petróleo, incrementó los costes de producción y redujo la demanda.
    • La Tercera Revolución Industrial creó innovaciones tecnológicas; nuevos sistemas de producción; y nuevos sectores industriales, que dejaron anticuado al sistema industrial anterior.
    • La globalización de la economía favoreció una división internacional del trabajo en la que cada territorio se especializó en los sectores industriales para los que contaba con más ventajas. Casi todos asiáticos, se especializaron en industrias tradicionales y en sectores de montaje, en los que son muy competitivos por el bajo coste de su mano de obra.

La política frente a la crisis: la reestructuración industrial

Para atajar la crisis, lo países industrializados adoptaron desde 1975 políticas de reestructuración industrial. En España, las circunstancias políticas las retrasaron hasta la década siguiente. La reestructuración industrial tiene dos vertientes complementarias: la reconversión industrial y la reindustrialización.

La reconversión industrial

El objetivo de la reconversión industrial era actuar en poco tiempo sobre los sectores industriales en crisis, realizando los ajustes.
Las actuaciones consistieron en ajustar la producción a la demanda. Para ello, se llevaron a cabo cierres de empresas o reducciones de la producción; regulaciones de plantilla mediante despidos o prejubilaciones; y procesos de modernización tecnológica.
Los sectores seleccionados para la reconversión fueron sectores maduros con importante participación en la producción y el empleo: siderometalúrgico, construcción naval, línea blanca de electrodomésticos, equipo eléctrico, componentes electrónicos, textil y calzado.
Los resultados fueron una fuerte reducción del empleo.

Los sectores industriales

En España siguen teniendo un peso destacado los sectores industriales maduros. Los más dinámicos cuentan con fuerte presencia de capital extranjero. Y los de alta tecnología crecen, aunque tienen menos importación que en otros países europeos.

Los sectores industriales maduros

Son las ramas industriales que sufren un descenso de la competitividad y de la demanda. Las causas son una baja intensidad tecnológica y la competencia de nuevos productos o de países más baratos, con el consiguiente riesgo de deslocalización.
  1. La metalurgia. La siderurgia o metalurgia del hierro comprende dos subsectores. La siderurgia integral obtiene acero a partir de mineral de hierro en el alto horno. Después de un duro proceso de reconversión solo se mantiene en Asturias. La siderurgia no integral que obtiene acero a partir de la chatarra en un horno eléctrico y se localiza en el País Vasco, Cantabria, Navarra y Cataluña.
  2. La construcción naval ha sufrido una larga reconversión por la fuerte competencia de países asiáticos más baratos. En los últimos años ha mejorado al volcarse en innovaciones tecnológicas.
  3. La industria textil y de la confección se caracteriza por el abundante empleo y el minifundismo empresarial, aunque España cuenta con algunas grandes empresas líderes en el sector. Sufre la competencia de países más baratos asiáticos y norteafricanos.
  4. Otros sectores maduros sufren la competencia externa como el calzado, el mueble y el juguete, de gran implantación en la Comunidad Valenciana. O se enfrentan a la competencia de otros materiales, como la madera y el corcho.

Los sectores industriales dinámicos

Son ramas industriales caracterizadas por su alta productividad; por tener una elevada demanda interna y externa; y por contar con una destacada presencia de capital extranjero y multinacionales.
  1. El material de transporte cuenta con dos ramas muy dinámicas:
    • Automoción que fabrica vehículos y componentes. Es a la vez un sector maduro, que sufre competencia externa y amenaza de deslocalización. El automóvil, en manos de multinacionales, exporta la mayoría de la producción y tiene un importante mercado interno. Entre las fábricas automovilísticas destacan las de Palencia, Valencia, Valladolid y Zaragoza.
    • El material ferroviario incluye el material rodante y el sector auxiliar de equipo ferroviario. Ha cobrado un gran impulso gracias al desarrollo de la red de alta velocidad, que ha convertido a España en referente mundial, consiguiendo importantes proyectos internacionales.
  2. El sector químico comprende dos subsectores. La petroquímica o química de base se organiza en grandes complejos (Puertollano, Cartagena, Algeciras, Huelva, Santa Cruz de Tenerife). La química de transformación fabrica productos de consumo final: caucho para neumáticos, plásticos, colorantes, pinturas, barnices...
  3. Alimentos, bebidas y tabaco tienen un gran dinamismo exportador. En este sector destacan Cataluña, Andalucía y la Comunidad Valenciana.

Los sectores industriales punta o de alta tecnología

Son las ramas industriales impulsadas por la Tercera Revolución Industrial. Cuentan con alta intensidad tecnológica. En España, se han implantado más tarde y menos que en otros países europeos, debido a la dependencia del exterior en investigación y en tecnología.
  1. Los productos farmacéuticos. Se localizan en Cataluña y Madrid.
  2. La construcción aeronáutica y aeroespacial. Participa en importantes proyectos internacionales, como el avión Airbus y los helicópteros Tigre y en programas espaciales europeos y de la NASA.
  3. Electrónica y TIC, la carencia de algunas tecnologías y el reducido tamaño de la empresa.
  4. Biotecnología aplica la ciencia y la tecnología a organismo vivos para obtener conocimientos y bienes.

La estructura actual de la industria

  1. El peso del sector industrial es reducido, en comparación con otros países del entorno, tanto en el PIB como en la población ocupada.
  2. La mano de obra industrial ha experimentado cambios como resultado de la Tercera Revolución Industrial, que se resumen en descenso, cualificación, terciarización y desregulación.
    • El empleo industrial desciende por la deslocalización de muchos sectores intensivos en trabajo.
    • Aumentan la cualificación y la terciarización del empleo industrial. Se reduce el empleo en las tareas propiamente productivas, realizadas por trabajadores manuales. En cambio, aumenta el empleo en los servicios a la producción, realizados por trabajadores cualificados. Estos trabajan en las fases previas a la producción y en las fases posteriores.
    • El mercado laboral se desregulariza.
  3. Las empresas siguen presentando tamaño y rasgos contrastados. Las pequeñas y las medianas empresas, son más del 90%. Pero sus productos son más caros y menos competitivos al no permitir economías de escala; invierten poco en investigación y modernización. Por su parte, las grandes empresas son pocas y están a mucha distancia de las mayores de la Unión Europea.
  4. La investigación, la innovación y la creación de tecnología son insuficientes.
    • La inversión en I+D+i (investigación, desarrollo e innovación) es menor que en los países europeos más avanzados.
    • La innovación empresarial -de base tecnológica o no- es insuficiente.
    • La creación de tecnología es escasa y dependiente. España crea poca tecnología a causa de la insuficiente inversión en investigación.
    • Existe una excesiva orientación de la industria al mercado interior.

Las áreas industriales

La localización de la industria presenta desequilibrios territoriales, pues existen áreas industrializadas con distinto dinamismo -desarrolladas, en expansión y en declive- y áreas de industrialización inducida y escasa.

Las áreas industriales desarrolladas

Son los espacios centrales de las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona, consolidados como los centros principales de la industrias española.
Su evolución reciente ha sido doble. Por una parte, una pérdida de tejido industrial a causa de la reconversión de los sectores maduros y de la difusión de industrias hacia espacios más baratos. Por otra parte, una revitalización industrial, motivada por la implantación de las sedes sociales de las grandes empresas nacionales y multinacionales en edificios. Por la instalación de los sectores de alta tecnología en parques industriales y empresariales.
Como consecuencia, esas áreas pierden empleo industrial debido a la deslocalización de fábricas y a la terciarización del empleo, pero concentran el empleo más cualificado, las actividades más innovadoras y las mayores cifras de inversión en I+D+i.

Áreas y ejes industriales en expansión

Son zonas que están recibiendo implantaciones industriales resultantes de la difusión industrial y de la industrialización endógena.
  1. Las coronas metropolitanas de la periferia urbana y las franjas periurbanas de transición entre el espacio urbano y el rural. Atraen industrias tradicionales, nuevas o deslocalización desde las áreas centrales metropolitanas buscando reducir costes y hacer negocio con la venta del suelo urbano que ocupaban. Suelen ser pequeñas, poco capitalizadas y necesitadas de trabajo poco cualificado y flexible y dedicadas a producciones tradicionales. En otros casos, las coronas y franjas periurbanas instalan empresas innovadoras en parques tecnológico.
  2. Los ejes de desarrollo industrial se localizan a lo largo de las principales vías de comunicación. A nivel nacional, destacan los ejes del valle del Ebro y del Mediterráneo. Están relacionados, mediante una red de autopistas, con los principales centros nacionales y del sur de Europa. A nivel regional y comarcal sobresalen los ejes en torno a Madrid, que se extienden hacia las provincias limítrofes de Castilla-La Mancha.

Áreas y ejes industriales en declive y reestructuración

Son zonas en declive industrial desde la década de 1970, localizadas en la cornisa cantábrica y ciertos emplazamientos (Sagunto, Ferrol, bahía de Cádiz, Puertollano, Ponferrada y los valles del textil catalán). Las causas del declive son la especialización en sectores maduros que sufren la competencia de países más baratos, ocasionando desindustrialización, paro y emigración.
La reindustrialización ha encontrado dificultades, a causa de la escasa diversificación industrial motivada por el predominio tradicional de grandes fábricas; el escaso espíritu empresarial por el predominio histórico del sector público; la existencia de una mano de obra poco diversificada, poco cualificada y conflictiva. No obstante, existen casos de revitalización industrial, como el País Vasco a partir de 1995.

Áreas de industrialización inducida y escasa

Son zonas caracterizadas por la existencia de algunas grandes implantaciones industriales aisladas y por el predominio de industrias pequeñas.
  1. Las áreas de industrialización inducida se encuentran en Galicia, Aragón, Castilla y León, y Andalucía. Aquí se crearon enclaves industriales por las políticas de promoción industrial de la década de 1960. Es el caso del litoral atlántico de Galicia, de Zaragoza en Aragón, de Valladolid y Burgos en Castilla y León, y del triángulo Sevilla-Cádiz-Huelva en Andalucía.
  2. Las áreas de industrialización escasa son Castilla-La Mancha, Extremadura, Baleares y Canarias, debido a su localización poco competitiva.

La evolución reciente de los desequilibrios industriales

En los últimos años, los desequilibrios industriales se reducen en cuanto a la ocupación industrial debido a las tendencias difusoras de la industria.
En la ocupación industrial, entre 1990 y 2007 perdieron puestos de trabajo las provincias más industrializadas (Barcelona, Madrid), a causa de la terciarización y la difusión industrial; algunas provincias afectadas por el declive o ajuste de sus industrias tradicionales pesadas (Asturias, Cantabria, Bizkaia, Cádiz y Huelva) o ligeras (Alicante). Creció la ocupación en provincias receptoras de industrias desde provincias próximas (Guadalajara y Toledo respecto a Madrid o Araba respecto a Bizkaia y Guipuzkoa)
Entre 2008 y 2014, la ocupación industrial ha descendido en todas las provincias a causa de la crisis económica.
En tecnología e innovación, el mayor gasto en actividades innovadoras corresponde a las regiones industriales más desarrolladas (Madrid, Cataluña).
Las consecuencias de la desigualdad en la distribución de la industria son desequilibrios en el reparto de la población; en la riqueza; en la dotación de infraestructuras, equipamientos y servicios.



lunes, 1 de mayo de 2017

LOS ESPACIOS DEL SECTOR PRIMARIO

LOS ESPACIOS DEL SECTOR PRIMARIO

Los condicionantes humanos

El sistema de propiedad y de explotación

La propiedad agraria es el conjunto de parcelas pertenecientes a un propietario. La explotación agraria es el conjunto de parcelas gestionadas por un mismo titular o explorador agrario, independientemente de si son de su propiedad o no, y de si están juntas o separadas entre si.
  1. El tamaño de las explotaciones se ha caracterizado históricamente en este país por el predominio de los valores extremos y la escasez de las dimensiones medias. En la actualidad se mantiene esta situación, aunque disminuye el número de explotaciones y aumenta su tamaño medio. La política agraria de la Unión Europea, que desde la década 1990 fomentó las prejubilaciones y el abandono voluntario de la actividad agraria.
    • La pequeña explotación (menos de 10ha) es mayoritaria en número de explotaciones, pero ocupa una reducida superficie. En unos casos se trata de minifundios tradicionales, surgidos de las divisiones por herencia, trabajados a tiempo parcial. En otros casos son explotaciones modernas, hortofrutícolas o bajo plástico (Invernaderos).
    • La gran explotación (más de 100 ha) es reducida numéricamente, pero ocupa una amplia superficie. En unos casos se trata de latifundios tradicionales, extensivos y de bajos rendimientos. En otros casos son explotaciones intensivas modernas de elevada productividad.
  2. La distribución. Concentración parcelaria. Pretende disminuir el minifundio y la dispersión parcelaria concediendo a cada propietario una sola parcela o unas pocas, equivalentes a las que tenía antes dispersas; y dar acceso a las parcelas a las vías de comunicación. El resultado son parcelas menos numerosas, más grandes y más regulares; la reducción de lindes; y una nueva red de caminos. La concentración ha afectado más a las áreas de monocultivo de secano, menos problemáticas, que a las típicamente minifundistas del norte o del levante peninsular.
  3. El régimen de tenencia es el grado de dominio sobre la explotación agraria. En la tenencia directa, el propietario y el explotador agrario son la misma persona. En la tenencia indirecta, el propietario cede la explotación de la tierra a otra persona a cambio del pago de un porcentaje de la cosecha -aparcería- o del pago de una renta -arrendamiento-.

Los aprovechamientos, los sistemas y las técnicas agrarias

  • Los aprovechamientos agrarios pueden ser agrícolas, ganaderos y forestales. Tradicionalmente coexistían en el mismo espacio agrario. En la actualidad se tiende a la especialización.
  • Los sistemas agrarios son los procedimientos empleados para obtener productos agrarios. Extensivos si el terreno no se aprovecha al máximo por falta de inversión o por empleo de técnicas tradicionales; e intensivos si el terreno se aprovecha al máximo por el empleo de mucho trabajo.
  • Las técnicas agrarias o instrumentos de producción han incorporado avances como el uso de maquinaria; la selección genética de semillas y razas ganaderas; el empleo de fertilizantes y productos fitosanitarios químicos; y los piensos compuestos.

La política agraria

Las actuaciones políticas también repercuten en el espacio agrario. La política agraria experimentó una enorme transformación tras la entrada en la Comunidades Europeas (1986) y la adopción de la Política Agraria Comunitaria -PAC-.

La política agraria hasta la adopción de la PAC

  1. El sistema de propiedad de la tierra trató de modificarse en varias ocasiones. La desamortización del S. XIX no alteró la concentración de la propiedad en unas pocas manos. La reforma agraria de la Segunda República fracasó en su intento de expropiar las grandes fincas. Y la política de colonización y extensión del regadío del franquismo tuvo un alcance limitado.
  2. El inadecuado tamaño de las explotaciones se abordó mediante la concentración parcelaria, para acabar con el minifundio y la dispersión de las parcelas.
  3. El proteccionismo comercial imponía aranceles a los productos agrarios extranjeros.
  4. El aumento de los rendimientos agrarios se abordó mediante la introducción de mejoras técnicas y la extensión del regadío.

LA PAC y sus repercusiones

La primera PAC

La primera PAC se creó en 1962. Adoptó entonces un modelo productivista, cuyos objetivos eran incrementar la producción de alimentos para garantizar un abastecimiento estable; y conseguir precios asequibles para los consumidores, y un nivel de vida justo para los agricultores.
  1. Las medidas para alcanzar estos objetivos fueron la creación de un mercado común agrario y la concesión de ayudas a los agricultores:
    • El mercado común agrario se basa en la libre circulación de productos entre los estados miembros y en la imposición de aranceles comunes a los procedentes de terceros países. Que fijan para cada uno precios máximos y mínimos. Estos últimos se establecieron muy por encima de los del mercado mundial para impulsar la producción.
    • Las ayudas a los agricultores dependían de la producción, por lo que estimularon la modernización tecnológica y la intensificación productiva.
  2. Los resultados de la primera PAC se manifestaron en la década de 1980: se logró el autoabastecimiento europeo de alimentos, pero a costa de la creación de excedentes.
    • La acumulación de numerosos excedentes (cereales, vino, leche, mantequilla y carne de vacuno). Medidas de mercado como las intervenciones para evitar el hundimiento de los precios consistentes en almacenar o destruir los excedentes; la exportación de los excedentes, concediendo a los agricultores restituciones o subvenciones para compensar la diferencia con los precios mundiales, y la reducción de precios agrarios, compensando a los agricultores con ayudas. Distorsionaron el comercio mundial, por lo que la OMC exigió una mayor liberación de la agricultura europea. Además se tomaron medidas para reducir la producción como prejubilaciones.
  3. España entró en las Comunidades Europeas en 1986, cuando los problemas de la PAC eran ya manifiestos. La adopción de la PAC supuso la adopción del sistema de cuotas que afectó sobretodo a la zona cantábrica -muy dependiente de la ganadería bovina- y a las zonas de cereal y viñedo del interior peninsular; y la recepción de ayudas que contribuyeron a la modernización y elevaron las rentas.

Las reformas y la PAC actualidad

Para hacer frente a los problemas generados por la PAC, desde la década de 1990 se han sucedido diversas reformas. El resultado ha sido una cierta reducción de los problemas anteriores, como el de los excedentes, que ha llevado a suprimir las cuotas desde 2015.
En la actualidad, la reforma de la PAC de 2013 pretende hacer frente a los nuevos retos agrarios. Garantizar la seguridad alimentaria proporcionando a los europeos alimentos suficientes. Conseguir una agricultura sostenible. Y contribuir al desarrollo territorial de las regiones agrarias.
  • El primer pilar de la PAC
    • Las ayudas directas a los agricultores. Esta ayuda consiste en un pago básico por hectárea igual para todos los agricultores del estado, percibido solo por los agricultores activos. A este pago se unen otros dos obligatorios: uno para la instalación de jóvenes agricultores (menos de 40 años) y otro ecológico -greening- (por diversificar la producción, mantener parte de la tierra como pasto, y conservar el medio ambiente y el paisaje). Los Estados pueden añadir dos pagos voluntarios por tener toda o parte de las explotaciones en zonas con limitaciones naturales; o producir en ciertos sectores considerados prioritarios por razones económicas o sociales.
  • El segundo pilar de la PAC financia el desarrollo rural través del FEADER (Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural). Se dirigen a la mejora de la competitividad a través del conocimiento y de la innovación.

Las actividades agrarias

Agrario incluye a la agricultura, la ganadería y la explotación forestal.
  • La superficie ocupada por estos usos en España se reparte entre tierras de cultivo, que tienden a decrecer; prados naturales y pastizales, y terreno forestal. El resto corresponde a otras superficies.

La actividad agrícola

La estructura agrícola

La agricultura tradicional se basaba en el policultivo, utilizaba técnicas atrasadas y sistemas de cultivo extensivos, que ocasionaban una producción escasa, orientada al autoconsumo o a la venta de reducidos excedentes en el mercado nacional.
La agricultura actual incluye explotaciones productivistas que tienden a la especialización, a la tecnificación y a la intensificación para lograr una producción abundante, y explotaciones posproductivistas que optan por la diversificación y las técnicas respetuosas con el medio ambiente.
  1. La agricultura tiende a especializarse en los productos que dan mejoren cada región.
  2. El cultivo incorpora técnicas modernas:
    • El uso de maquinaria creció desde la década de 1960.
    • El consumo de pesticidas y fertilizantes químicos ha crecido hasta fechas recientes, especialmente en los regadíos. En los últimos años se estabiliza por razones medioambientales.
    • Se utilizan semillas seleccionadas y cultivos trangénicos o manipulados genéticamente para dotarlos de ciertas propiedades e incrementar los rendimientos.
    • Se emplean diversas técnicas para superar los condicionantes naturales. El clima se modifica en el caso de los cultivos forzados creando microclimas cálidos y húmedos bajo estructuras de cristal o de plástico, permanentes (invernaderos, macrotúneles) o no permanentes. El suelo también se modifica. El enarenado prepara el terreno con una capa de estiércol y otra superior de arena; esta filtra la humedad y el estiércol la retiene y la devuelve poco a poco a las plantas, actuando además de abono. El cultivo hidropónico o sin suelo, sujeta la raíz de las plantas en un sustrato y las alimenta con soluciones de sales inorgánicas.
  3. La agricultura intensiva ha ganado peso gracias a la disminución del barbecho en los secanos y a la ampliación del regadío.
    • El barbecho es una práctica agrícola tradicional consistente en dejar descansar la tierra un tiempo variable para recuperar la fertilidad del suelo. Durante este periodo se ara la tierra para airearla, recoger mejor el agua de la lluvia y eliminar las malas hierbas, que sirven de abono.
    • La superficie de barbecho completo, de un año o más de duración, ha retrocedido en España hasta fechas recientes. Se ha generalizado el barbecho semillado, que reduce el periodo de descanso sembrando alguna planta recuperadora en el suelo de ciclo corto, como las forrajeras o el girasol; el uso de fertilizantes; el empleo de máquinas que remueven profundamente el suelo; y la extensión del regadío. Se ha interrumpido en los últimos años por la exigencia comunitaria de dejar superficies adicionales en barbecho.
    • La distribución del barbecho contrapone una escasa incidencia en el norte peninsular y elevados valores en Castilla-La Mancha y Aragón.
    • La ventaja principal del barbecho es permitir el descanso natural de la tierra; pero tiene el problema de reducir la producción agraria.
  • El regadío es una práctica consistente en aportar a los cultivos agua adicional a la proporcionada por las precipitaciones, procedente de recursos superficiales o subterráneos. Para ello, se emplean diversos sistemas como el riego por gravedad, por aspersión o por goteo.
      • Los regadíos intensivos, al aire libre o en invernaderos, proporcionan varias cosechas anuales, en las que destacan por su interés económico, las extratempranas y tempranas.
      • Los regadíos extensivos proporcionan una sola cosecha en la misma época que la de los secanos vecinos. Se dedican a los mismos cultivos que estos, aunque con un rendimiento muy superior, y también a los cultivos industriales y forrajeros.
    • La superficie regada experimentó un considerable aumento a lo largo del s. XX gracias a la realización de grandes obras estatales (embalses, canales, trasvases).
    • La distribución del regadío muestra claros contrastes. Es escaso en el norte peninsular húmedo. Y se centra en el área de clima mediterráneo, de precipitaciones escasas e irregulares, donde se diferencian dos zonas:
      • En el litoral mediterráneo predomina el regadío intensivo, que se beneficia de las temperaturas suaves, la existencia de suelos apropiados y la demanda internacional.
      • En el interior peninsular predomina el regadío extensivo, que se beneficia del agua aportada por los grandes ríos peninsulares; de la mecanización total que permiten sus cultivos; y de la creciente demanda de cereales-pienso y de ciertos cultivos industriales.
    • Las ventajas del regadío son numerosas. En el terreno económico, la producción se estabiliza al no depender de los ciclos de sequía, se diversifica y se incrementa. En el terreno social, mejora el nivel de vida al aumentar la demanda y la dotación de servicios. En el terreno demográfico, contribuye a fijar la población, y a atraer a las industrias transformadoras y los servicios asociados al riego. En el terreno cultural, mejora la preparación técnica y profesional. Y en el terreno ambiental, colabora a la diversidad de ecosistemas y de paisajes; y mantiene un valioso patrimonio histórico y cultural.
    • Los problemas de regadío son el derroche de agua por algunos sistemas ineficientes; el conflicto por el uso del agua con la demanda urbana, industrial y turística; y la alteración medioambiental, relacionada con la erosión del suelo por el agua; la contaminación difusa del suelo y del agua por los fertilizantes disueltos; y la alteración del paisaje por las infraestructuras de riego y las estructuras de plástico de los invernaderos.
    • La actual política de riego está determinada por las exigencias comunitarias. Se propone mejorar la eficiencia del riego. Uso de sistemas menos consumidores, instalación de contadores y precios que promuevan un uso más eficiente, construcción de balsas de almacenamiento, uso de agua desalada y regenerada, y automatización que permite ajustar el tiempo y la cantidad de agua y de fertilizantes.

La producción agrícola

  1. Los cereales son cultivos herbáceos destinados a la alimentación humana (trigo, arroz); la alimentación del ganado; la elaboración de piensas compuestos y la obtención de biocombustibles. Su área de cultivo mayoritaria son los secanos del interior peninsular, donde rotan con barbecho o con leguminosas. Las excepciones son el maíz y el arroz, muy exigentes con el agua, que se localizan en la España húmeda o en zonas encharcadas. La superficie cerealista tiende a reducirse; pero la producción aumenta gracias a la mejora de los rendimientos.
  2. Las leguminosas son cultivos herbáceos destinados al consumo humano en verde o en seco, o a la alimentación del ganado. Su área de cultivo coincide prácticamente con la de los cereales, con los que rotan; pues constituyen un cultivo de descanso o semibarbecho.
  3. La vid es un cultivo leñoso arbustivo de secano que produce uvas destinadas al consumo en fresco y sobre todo a la elaboración de vino. Su área productora principal es Castilla-La Mancha. La superficie de viñedo ocupaba hasta fechas recientes áreas marginales. Pero desde 1990, la política de la UE ha favorecido la orientación hacia el viñedo de calidad, que ha reducido la superficie y ha introducido mejoras técnicas (regadío localizado). Existen grandes fluctuaciones anuales debido a su fuerte dependencia de las condiciones climatológicas.
  4. El olivo es un cultivo leñoso arbóreo de secano, que destina parte de su cosecha a la aceituna de mesa y el resto a la obtención de aceite. Su área productora principal son las campiñas andaluzas, especialmente Jaén y Córdoba. La superficie y la producción de aceite de oliva y de aceituna de mesa ocupan el primer lugar mundial. Su aumento ha sido considerable, debido a las mejoras técnicas; aunque varía mucho de unos años a otros, dado que es olivo es un árbol vecero. El aceite de oliva se exporta, ocupando España el primer lugar mundial; aunque se enfrenta a la competencia de aceites más baratos, que trata de paliarse fomentando las variedades de alta calidad, como el aceite <<vinagre>>.
  5. Los cultivos hortofrutícolas se destinan al consumo en fresco o a la industria conservadora. Las áreas de cultivo de hortalizas, al aire libre o en invernaderos, son los regadíos del litoral mediterráneo y los próximos a los centros de consumo urbano. Los frutales se localizan en las áreas litorales y en los vales regados del interior peninsular: los cítricos, en la Comunidad Valenciana; los frutales de hueso, en el litoral mediterráneo; los frutales de pepita, en Asturias, Lleida y Barcelona; y el plátano, en Canarias. En la actualidad, España es el primer exportador de frutas y hortalizas de la UE, siendo el sector agrario que más ingresos genera.
  6. Los cultivos industriales se destinan a la transformación industrial. Los más destacados son el girasol, la remolacha, el algodón, el tabaco y el lúpulo. Su área productora son los secanos de Andalucía y Castilla y León para el girasol; los regadíos en la mitad septentrional para la remolacha y el lúpulo; y los regadíos de la mitad meridional para el algodón y el tabaco. La producción se encuentra muy relacionada con la industria, es quien proporciona las semillas, da instrucciones a los agricultores y supervisa y contrata la producción.
  7. Los cultivos forrajeros se destinan a la alimentación animal en fresco o en seco. El principal es la alfalfa utilizadas en las rotaciones de cultivos por su eficiencia para las recuperaciones del suelo. Su área de cultivo se concentra en los secanos de la mitad septentrional de la Península y en los regadíos extensivos. La superficie y la producción han crecido desde 1950, paralelamente al incremento de la ganadería. España es el primer productor de la UE de forraje desecado y el segundo exportador mundial tras EE.UU.

La actividad ganadera

La estructura ganadera

La ganadería tradicional se basaba en la coexistencia de distintas especies ganaderas en el mismo ámbito, integradas por razas autóctonas con elevado grado de rusticidad; utilizaba técnicas atrasadas y sistemas extensivos.
La ganadería actual incluye explotaciones productivistas que tienden a la especialización, a la tecnificación y a la intensificación para lograr una producción abundante, orientada a la venta en el mercado; y explotaciones posproductivistas, que optan por la diversificación y la extensificación orientadas a la venta de productos de calidad.
  1. La ganadería tiende a especializarse en la producción de carne o de leche. Esto ha supuesto la sustitución de las razas nacionales por otras extranjeras seleccionadas, aunque se está produciendo una reciente recuperación de las razas autóctonas.
  2. La tecnificación se ha incrementado con el empleo de ordeñadoras mecánicas y el estudio científico de la alimentación del ganado. Unido al incremento del tamaño de las explotaciones y del número de cabezas por explotación, ha elevado los rendimientos.
  3. La ganadería intensiva ha ganado peso respecto a la extensiva:
    • La ganadería extensiva depende del medio físico y se alimenta a diente en prados y pastizales naturales. Se localiza en la España húmeda, en los pastos de las penillanuras y en los rastrojos de la España seca. Suele ir asociada a razas autóctonas y a técnicas tradicionales y tiene elevada dependencia de las subvenciones comunitarias.
    • La ganadería intensiva o industrial está desvinculada del medio físico, al encontrarse estabulada y alimentarse total o parcialmente con piensos. Se localiza cerca de los centros de consumo urbano y en el nordeste y litoral mediterráneo peninsular. Suele ir asociada a razas extranjeras seleccionadas; emplea técnicas modernas; y tiene elevada dependencia de los caros piensos. Desde la década 1960 gana peso a causa de la reducción de las áreas de pasto y del aumento de la demanda de los productos ganaderos.

La producción ganadera

La producción ganadera predomina en Galicia, Asturias, Cantabria, Cataluña y Aragón.
  1. La ganadería bovina se destina principalmente a la producción de carne y de leche.
    • La localización del bovino de carne extensivo -vacas nodrizas para producir terneros- se encuentra en las dehesas de las penillanuras occidentales; la cornisa cantábrica; y las áreas de montaña; y la del bovino de carne intensivo -cebo de terneros-, cerca de las ciudades, donde la proximidad del mercado compensa los mayores costes, y en las zonas productoras de forrajes. El bovino de leche extensivo se localiza en el norte peninsular y en las áreas forrajeras de Andalucía; y el de leche intensivo, cerca de las ciudades.
    • La producción de carne bovina tiende a decrecer, debido al cambio de hábitos alimentarios y a la competencia de las carnes más baratas de cerdos y aves. La producción de leche estuvo marcada entre 1984 y 2015 por los excedentes comunitarios que llevaron a imponer cuotas de producción. El resultado fue la reconversión de parte del sector bovino de carne; y la eliminación de cuotas de los excedente.
  2. La ganadería ovina y la caprina se destinan principalmente a la producción de carne y de leche; y algo menos al suministro de lana o de cuero.
    • La localización del ovino y el caprino en régimen extensivo se sitúa en los secanos del interior peninsular, donde se alimentan de rastrojos y barbechos, y en las zonas de montaña. El régimen intensivo de cebo de corderos y ordeño se está incrementando, aunque tiene todavía escasa significación.
    • La producción de carne de ovino y caprino desciende por la reducción de animales en régimen extensivo. La producción de leche de oveja y de cabra se ve favorecida por la alta demanda y los elevados precios para elaboración de quesos.
  3. La ganadería porcina se destina en parte al consumo en fresco y en parte a la chacinería o elaboración de embutidos.
    • La localización del porcino extensivo, basado en razas autóctonas de calidad, se concentra en las dehesas occidentales de Extremadura, Zamora, Salamanca y Andalucía y ha crecido. El porcino intensivo predomina en Cataluña y en Murcia. Habitualmente se basa en raza foráneas de cerdo <<blanco>> y adopta el sistema de integración, es decir, la conjunción de una empresa que proporciona la materia prima (lechones) y los piensos, y un ganadero, que aporta el establo y el trabajo.
    • La producción de carne de cerdo sitúa a España como segundo productor de la UE y se exporta en gran parte.
  4. La ganadería avícola se destina a la producción de huevos y de carne.
    • La localización de la avícola de puesta intensiva se concentra en grandes explotaciones en el entorno de los centros de consumo. La avícola de carne intensiva adopta mayoritariamente el sistema de la integración; mientras el régimen extensivo en gallinero con acceso al aire libre y menos densidad de aves es aún muy reducido.
    • La producción de carne de ave se concentra en el pollo y se encuentra estabilizada, siendo España el segundo productor de la UE, a pesar de lo cual cuenta con un ligero déficit en relación con el consumo que debe cubrirse con importaciones.

La actividad forestal

La superficie forestal de España es de 19 millones de hectáreas. Las especies maderables principales son frondosas y coníferas.
El destino principal de la madera es el aserrío para las industrias de la construcción y del mueble. Secundariamente se explotan la resina para disolventes y el corcho para tapones y aislantes.
Las áreas madereras principales son Galicia y Asturias. También destacan en coníferas las provincias de Segovia y Soria; y en frondosas León, Cantabria y Huelva.
La producción de madera ha aumentado por la expansión de especies de crecimiento rápido.

Los paisajes agrarios

Los elementos de los paisajes agrarios

Los paisajes agrarios son la morfología o aspecto visual del espacio agrario. Resultan de la transformación del medio natural por el poblamiento y las actividades agrarias. Además del medio natural incluyen el espacio habitado (el poblamiento y el hábitat rural) y el espacio trabajado (las parcelas y los aprovechamientos o usos agrarios)

El espacio habitado

El poblamiento rural

La tipología del poblamiento rural responde a dos modelos, dispersos y concentrado, con variedad de situaciones intermedias.
  1. El poblamiento disperso está constituido por casas separadas entre sí.
    • Disperso absoluto: todas las casas están aisladas unas de otras. Es excepcional y se limita a algunos espacios de la montaña media cantábrica.
    • Disperso laxo: está constituido por pequeñas agrupaciones de casas o aldeas diseminadas.
  2. El poblamiento concentrado está constituido por casas agrupadas formando pueblos y villas, separadas del terrazgo. Esta modalidad existe en toda España, pero predomina en el interior peninsular. En la mitad norte de esta zona consta de núcleos pequeños y próximos entre sí; mientras que en la mitad sur incluye núcleos mayores y más separados.
  3. El poblamiento intercalar, intermedio entre el disperso y el concentrado, está constituido por casas diseminadas a partir de núcleos concentrados primitivos. Se debe al crecimiento demográfico de estos y al deseo de explotar nuevos espacios agrarios.

Las parcelas y los usos del suelo

  1. Las parcelas son tierras con unos límites precisos pertenecientes a un propietario.
    • Según sus límites, las parcelas son cerradas si cuentan con una separación física, como setos o muros; y son abiertas si no existe separación física entre ellas.
    • Según su forma, son regulares o irregulares.
    • Según su tamaño, son pequeñas medianas o grandes.
  2. Los usos del suelo, pueden ser agrícolas, ganaderos, forestales o mixtos.

El paisaje agrario oceánico del norte peninsular.

Comprende el norte y el noroeste de la península ibérica. El medio físico cuenta con un relieve accidentado, con escasas superficies llenas y clima oceánico lluvioso todo el año. El poblamiento predominante es disperso intercalar a partir de aldeas.
Las explotaciones agrarias son minifundistas. Los campesinos poseen pequeñas parcelas cercadas con setos y alejadas entre sí.
Los usos del suelo son principales son ganaderos.
  1. La agricultura ocupa una escasa superficie. Es una agricultura de secano, debido a la regularidad de las precipitaciones.
    • En el pasado se practicaba el policultivo porque los campesinos necesitaban autoabastecerse. Se cultivaban productos hortofrutícolas en pequeños huertos junto a las casas para consumo familiar, y maíz, patata, frutales y vid, esta última sobre todo en Galicia. En las tierras de peor calidad se sembraba cebada o centeno, y la economía familiar se completaba con la cría de ganado.
    • En la actualidad, la agricultura tiende a especializarse en cultivos de huerta y forrajes.
  2. La ganadería es la actividad agraria principal. Se ve favorecida por el clima, la demanda urbana de leche y de carne. Las explotaciones se han modernizado más en tamaño y equipamiento, aunque también está muy extendida la ganadería a tiempo parcial en pequeña explotaciones. Predomina el ganado bovino. El de aptitud cárnica, en régimen extensivo o semiextensivo; y el de aptitud lechera, en régimen intensivo.
  3. La explotación forestal es otra actividad importante.

El paisaje agrario mediterráneo de interior

Comprende ambas mesetas y la mayor parte de las depresiones Ebro y del Guadalquivir. El medio físico presenta un relieve llano, y un clima mediterráneo continentalizado, con escasez de precipitaciones estivales y acusados contrastes térmicos estacionales.
El poblamiento es concentrado en pueblo pequeños y próximos en los valles del Duero y del Ebro; y en pueblos grandes y distanciados entre sí en la mitad sur peninsular.
Las explotaciones. El minifundio predomina en los regadíos del Ebro y en el valle del Duero. La gran propiedad es característica de muchos secanos castellanos, aragoneses, extremeños y andaluces.
Los usos del suelo son agrícolas, ganaderos y forestales.
  1. La agricultura presenta claras diferencias entre las áreas de secano y de regadío.
    • El secano domina en los páramos y campiñas meseteñas y en las áreas no regadas de los valles del Ebro y del Guadalquivir. Practica una agricultura extensiva en campos abiertos, protagonizada por la llamada trilogía mediterránea: los cereales, la vid y el olivo.
      • En el pasado los cereales, principalmente trigo, rotaban con barbecho con leguminosas. También se plantaban cultivos leñosos, como la vid y el olivo, y, en menor medida, almendros y algarrobos.
      • En la actualidad, el trigo ha perdido peso en favor de la cebada. Los cereales predominan en Castilla y León, Guadalquivir, Castilla-La Mancha y Extremadura; y el viñedo en La Rioja, Navarra y Aragón.
    • El regadío permite practicar una agricultura más intensiva.
      • En la actualidad, la extensión del regadío permite diversificar la producción con plantas industriales (remolacha azucarera, lúpulo y tabaco); forrajes (alfalfa y maíz); y frutas y hortalizas.
  2. La ganadería tiene importancia en ciertas áreas y en las dehesas occidentales:
    • Los rastrojos de los secanos alimentan ganado ovino.
    • Las dehesas occidentales de Zamora, Salamanca, Extremadura y Andalucía son explotaciones agroganaderas, surgidas del aclaramiento de bosques de encinas y alcornoques. La dehesa tradicional tenía una orientación principalmente ganadera: sus pastos alimentaban a los rebaños de ovino y de porcino, y, secundariamente de bovino. En la actualidad, se han introducido algunos cambios, como un mayor peso del ganado vacuno; la dedicación agrícola de algunas dehesas con mejores suelos.

Paisaje agrario mediterráneo litoral

Comprende el litoral y el prelitoral mediterráneo. El medio físico tiene un relieve accidentado, llano cerca de la costa y algo montañoso en el área prelitoral peninsular; y un clima mediterráneo de influencia marítima, con precipitaciones muy escasas en verano y temperaturas suaves. El poblamiento tradicional disperso tiende a la concentración, excepto en las huertas litorales. Las explotaciones son de diverso tamaño. En las zonas de regadío predomina el minifundio. En secano, las explotaciones son pequeñas y medianas en la Comunidad Valenciana y Murcia, y medianas en Cataluña.
Los usos del suelo son principalmente agrícolas:
  1. La agrícola presenta claras diferencias entre las áreas de secano y las de regadío.
    • Los cultivos de secano se extienden por las zonas prelitorales montañosas o accidentadas. Están ocupados por cereales, vis, olivo y almendros.
    • Los cultivos de regadío se ven favorecidos por las suaves temperaturas, la elevada insolación, la existencia de suelos apropiados y una importante demanda internacional. Se dedican a la horticultura temprana al aire libre, a la horticultura precoz bajo plástico, a la fruticultura mediterránea (cítricos, frutales de hueso y de pepita) y los frutos tropicales.
  2. La ganadería bovina y la porcina predomina en Cataluña estimulada por la demanda urbana.

El paisaje agrario de montaña

Comprende los territorios montañosos por encima de los 1000 metros de altitud. El medio físico es desfavorable: elevada altitud y fuertes pendientes; y clima frío, con precipitaciones muy abundantes. El poblamiento en la actualidad tiende a concentrarse en pueblos mayores.
Los usos del suelo son diversos y complementarios, escalándose en función de las variaciones climáticas: agricultura en el fondo de los valles; explotación forestal en los bosques de las vertientes; y ganadería en los matorrales y pastos de las cumbres.
  1. La agricultura, en las montañas del norte peninsular, se practica en el fondo de los valles y se centra en los cultivos de huerta. Algunos cultivos como los almendros y olivos, ascienden por las vertientes en bacanales y terrazas.
  2. La ganadería es extensiva. En las montañas del norte peninsular es bovina u ovina. En la montaña mediterránea, donde suelen faltar los pastos, domina la ganadería ovina, que practica una trashumancia local entre el valle y la cima.
  3. La explotación forestal es mayor en las montañas del norte.

El paisaje agrario de Canarias

Comprende el archipiélago canario. El medio físico se caracteriza por un relieve volcánico accidentado y un clima cálido todo el año, con precipitaciones escasas e irregulares en las zonas bajas. Las explotaciones son reducidas en las medianas y grandes en los regadíos costeros.
Los usos agrarios del suelo son escasos y principalmente agrícolas.
  1. La agricultura es muy contrastada.
    • En las áreas litorales predomina el monocultivo de regadío orientado a la exportación (plátano, tomate, papa extratemprana), los cultivos bajo plástico (pepino, pimiento, flores), y las nuevas plantaciones tropicales (papaya, mango, piña, aguacate).
    • En las medianías del interior predomina el policultivo de secano, orientado al consumo interno, y basado en la vid y las papas.
  2. La ganadería ovina y la caprina son reducidas por la escasez de pastos, y están asociadas a la agricultura.
  3. El aprovechamiento forestal ha aprovechado la madera de los pinares.



domingo, 19 de marzo de 2017

EL ESPACIO URBANO

EL ESPACIO URBANO

El proceso de urbanización

La urbanización preindustrial

  • La tasa de urbanización era modesta.
  • Los factores que favorecían la urbanización eran estratégico-militares; político-administrativos; económicos; religiosos y culturales.
  • El área urbanizada era reducida y se diferenciaba claramente del espacio rural circundante, del que solía separarse mediante una muralla.
  • Etapas:
    • En la Antigüedad, aparecieron las primeras ciudades españolas ligadas a la colonización de los fenicios y los griegos. Crearon factorías comerciales en las costas mediterránea y suratlántica. Algunas originaron ciudades como Cádiz (fenicia) o Ampurias (griega). En el resto del territorio, los asentamientos indígenas eran todavía protourbanos.
      La romanización supuso la fundación de numerosas ciudades. Sus funciones eran político-militares, administrativas y económicas.
      Además los romanos crearon una red urbana unida por vías de comunicación -las calzadas- para facilitar el control comercial y militar del territorio. Las áreas más urbanizadas fueron las más romanizadas: la costa mediterránea y el valle del Ebro.
      La decadencia del poder romano y las invasiones germánicas condujeron a una fase de desurbanización.
    • En la Edad Media
      • El espacio musulmán. Los musulmanes fundaron ciudades nuevas, como Madrid, Murcia o Almería. Pero la mayoría de las veces revitalizaron asentamientos anteriores como centros estratégicos, administrativos, económicos, religiosos y culturales.
      • El espacio cristiano. Con la Reconquista y la repoblación del territorio, realizada mediante la creación de municipios que tenían como base ciudades nuevas o reconquistadas a los musulmanes.
    • En la Edad Moderna, la urbanización experimentó vaivenes.
      • En el S. XVI, hubo un crecimiento urbano continuado motivado por el aumento de la población, la expansión económica. Las zonas más urbanizadas eran Andalucía y Castilla; y las ciudades principales, Sevilla y Madrid, elegida como capital por Felipe II.
      • En el S. XVII, la urbanización se estancó, debido a la crisis demográfica y económica. Las ciudades castellanas más afectadas por esta situación perdieron importancia.
      • En el S. XVIII, el proceso de urbanización se reanimó. Las ciudades que más crecieron fueron la capital, Madrid, y las ciudades cantábricas y mediterráneas.

La urbanización industrial

  • La tasa de urbanización experimentó un gran crecimiento.
  • Los factores que favorecieron este crecimiento fueron dos. Administrativos: la nueva división provincial realizada en 1833 impulsó el crecimiento de las ciudades elegidas como capitales. Y económico-sociales: el nacimiento y el desarrollo de la industria moderna.
  • En el ámbito espacial, las grandes ciudades concentraron el crecimiento demográfico. Estas llegaron a unirse en municipios vecinos, formando áreas metropolitanas.
  • Las etapas:
    • Hasta mediados del S. XIX, la concentración demográfica en las ciudades fue pequeña. Ante la debilidad de la industrialización, los factores principales de urbanización fueron la capitalidad provincial y el comercio marítimo.
    • Desde mediados de S. XIX a la Guerra Civil (1936) el crecimiento urbano fue manifiesto. El factor principal de crecimiento urbano era ya la industria.
    • La Guerra Civil y la posguerra (1936-1959) ralentizaron el crecimiento urbano. Sin embargo, el fomento de la industria básica por la política autárquica (franca) permitió el crecimiento de las ciudades donde se instaló.
    • La etapa del desarrollismo (1960 y 1975). El factor principal fue el desarrollo de la industria. Las principales áreas urbano-industriales fueron el triángulo del nordeste; las zonas por donde se difundió la industria, como los ejes cantábrico, mediterráneo y del Ebro y el entorno regional de Madrid; y los ejes elegidos como polos de desarrollo.
      En menos medida contribuyó a la urbanización el desarrollo de las actividades terciarias, como los servicios avanzados en las grandes metrópolis; el turismo en el litoral mediterráneo y canario; y los servicios tradicionales en algunas capitales provinciales.

La urbanización postindustrial

Con la crisis de 1975
  • La tasa de urbanización desacelera su crecimiento
  • Los factores de la urbanización cambian. La industria pierde peso como factor de urbanización. Porque la crisis de 1975 produjo desindustrialización y declive de las ciudades afectadas -especialmente el eje cantábrico-. Las actividades terciarias ganan importancia como factor de urbanización.
  • En el ámbito espacial, se frena la concentración del crecimiento demográfico en las grandes ciudades, aunque estas siguen extendiendo su área urbanizada. La razón es la difusión de parte de su población y de sus actividades económicas hacia espacios que ofrecen suelo más abundante y barato, como las ciudades medias y pequeñas de municipios colindantes o de provincias próximas y núcleos rurales cercanos. El resultado es la extensión del área urbanizada por espacios cada vez más amplios. Este fenómeno, es conocido como <<dispersión de la urbanización>>.
  • Las etapas:
    • Entre 1980 y 2000, el ritmo de crecimiento urbano se redujo considerablemente y se estancó.
    • Entre 2000 y 2010, el crecimiento urbano experimentó un ligero repunte en gran parte gracias a la inmigración extranjera atraída por la prosperidad económica. Las más beneficiadas fueron las ciudades medias y pequeñas, sobre todo las situadas en municipios o provincias próximos a grandes ciudades.
    • Desde 2010, el crecimiento de las ciudades ha vuelto a estancarse por la desfavorable repercusión de la crisis económica.

La morfología urbana

  • El emplazamiento en el espacio físico o topográfico concreto en el que se asienta la ciudad.
  • La situación es la posición relativa de la ciudad respecto a un entorno geográfico amplio.
  • El plano es el conjunto formado por las superficies construidas y libres de la ciudad: edificios, calles, plazas y parques. Los planos sueles responder a tres tipologías:
    • El plano irregular presenta calles estrechas y tortuosas y plazas sin formas definidas.
    • El plano radiocéntrico tiene un centro del que parte calles radiales, cortadas por otras que formas anillos en torno al centro. Puede ser regular o irregular.
    • El plano ortogonal, en cuadrícula o damero, está formado por calles que se cortan en ángulo recto.

La estructura urbana

La estructura urbana es la organización de la ciudad en diferentes áreas caracterizadas por su morfología y funciones.
En las ciudades convencionales bien individualizadas respecto al campo circundante, estas zonas son el casco antiguo, correspondiente a la urbanización preindustrial; el ensanche de la época industrial; y la periferia actual. Sin embargo, la intensidad de la urbanización ha llevado a otras ciudades a conectar con núcleos de población próximos, dando lugar a la formación de aglomeraciones urbanas.

El casco antiguo o ciudad preindustrial

El casco antiguo comprende la parte urbanizada desde el origen de la ciudad hasta el inicio de la industrialización a mediados del S. XIX. Por tanto, corresponde a la ciudad preindustrial. Ocupa una pequeña superficie de la ciudad actual, pero tiene un importante valor por su legado cultural. Por ello, muchos han sido declarados conjunto histórico-artístico y otros patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

La herencia de la época preindustrial

Los rasgos comunes de la herencia preindustrial

Los cascos antiguos de las ciudades conservan en parte la herencia preindustrial. En esta etapa las ciudades solían presentar características comunes.
  • Casi todas las ciudades estaban rodeadas de murallas.
  • El plano solía ser irregular.
  • La trama urbana era cerrada.
  • La edificación predominante eran casas unifamiliares de baja altura.
  • Los usos del suelo eran diversos.

La diversidad de la herencia preindustrial

Estas características comunes en la ciudad preindustrial varían según las aportaciones realizadas por las diferentes sociedades.
  • La ciudad romana suele presentar plano regular, calles en damero y dos vías principales de norte a sur -cardo- y de este a oeste -decumanus-. En el cruce de ambas se encontraba el foro, que albergaba los edificios principales.
  • En la Edad Media cada una de las dos culturas peninsulares, musulmana y cristiana, realizó sus aportaciones a la morfología urbana.
    • La ciudad musulmana tenía un núcleo principal amurallado, la medina, donde se situaban los edificios principales: la mezquita, el zoco o mercado, y los barrios residenciales. Fuera de ella estaban los arrabales o barrios de los trabajadores, que con el paso del tiempo también acababan amurallándose. El plano era muy irregular, con calles estrechas y tortuosas, frecuentemente sin salida (adarves). Las casas carecían de fachadas suntuosas y tenían pocos vanos.
    • La ciudad cristiana también estaba amurallada. Su centro solía ser un castillo o una iglesia y contaba con plazas para la celebración del mercado. Los planos eran variados: irregulares, radiocéntricos, lineales o en damero. Sus edificios más destacados eran iglesias, catedrales, palacios y ayuntamientos.
  • En la Edad Moderna se crearon algunas nuevas ciudades de plano regular como Santa Fe de Granada, o las Nuevas Poblaciones del S. XVIII. Pero fue más frecuente la creación de nuevos barrios urbanos en cuadrícula; y el diseño de plazas mayores, que instalaron el mercado y el ayuntamiento, y se rodearon de edificios de fachadas uniformes. Desde ellas se abrieron nuevas calles, o <<calles mayores, de trazado rectilíneo.
    Además, en el S. XVIII se embellecieron las ciudades con calles amplias y rectas trazadas en perspectiva, jardines, paseos arbolados y fuentes.

Las transformaciones de la época industrial.

En el S. XIX, la ciudad preindustrial sufrió importantes transformaciones que se aceleraron con el proceso de industrialización: reformas del plano; densificación de la trama; renovación y verticalización.
  • El plano:
    • Las reformas interiores del S. XIX y el primer tercio del S. XX consistieron en la rectificación y el alineamiento de calles, y en la apertura de nuevas calles y plazas.
      En la primera mitad del S. XIX, esta tarea se vio favorecida por la desamortización, que puso en circulación numerosos inmuebles eclesiásticos.
      En la segunda mitad del S. XIX y en el primer tercio del S. XX se abrieron nuevas plazas y se construyeron grandes vías. Se concibieron como calles amplias y largas. En unos casos se trazaron dentro del casco antiguo, rompiendo su trama (Gran Vía de Madrid) y en otros uniendo la ciudad histórica con el ensanche burgués o con la estación ferroviaria (Oviedo, León).
    • Las políticas de renovación de la década de 1960 se propusieron sacar mayor rentabilidad al suelo urbano. Así, parte del plano del casco antiguo se destruyó con la apertura de nuevas calles o con la modificación de su trazado.
  • La edificación sufrió cambios. Algunos inmuebles eclesiásticos se reutilizaron para otras funciones que exigían ubicarse en el centro urbano.
    Otros edificios unifamiliares de una o dos plantas se sustituyeron por viviendas colectivas y en altura, de estilos diferentes. Entre finales de S. XIX y principios del S. XX adoptaron el estilo historicista o ecléctico, que utilizaban o mezclaban varios estilos históricos e incorporaron a veces los nuevos materiales proporcionados por la industria, como el hierro. En la década de 1960, los edificios se verticalizaron más y adoptaron el estilo moderno. Las únicas excepciones fueron los cascos antiguos de ciertas ciudades.
  • Los usos del suelo del casco antiguo experimentaron una progresiva terciarización y segregación.
    • La terciarización se inició en el primer tercio del S. XX instalaron actividades terciarias, que necesitaban accesibilidad y podían rentabilizar el alto precio del suelo (bancos, sedes empresariales, instituciones públicas, despachos profesionales, comercios de lujo, centros de ocio, casinos, teatros, cafés de moda, restaurantes, hoteles). Esta terciarización culminó en la década de 1960 y consolidó el casco antiguo como centro comercial y de negocios de la ciudad. El resultado fue el desplazamientos de los usos residenciales; una creciente saturación por la influencia de personas y de tráfico.
    • La segregación residencial se manifestó en la separación entre los grupos adinerados, que se instalaron en los barrios renovados; y los grupos populares.

La ciudad industrial: ensanches, barrios obreros y barrios jardín

Entre mediados del S. XIX y el primer tercio del S. XX. Las ciudades que implantaron industrias modernas, atrajeron a una numerosa población y extendieron su superficie. Derribaron en muchos casos las murallas preindustriales. Su lugar fue ocupado por paseos de ronda o bulevares. En ella se crearon ensanches para los burgueses; barrios industriales y obreros; y barrios ajardinados.

El ensanche burgués

El ensanche burgués es un espacio nuevo que responde a los deseos de crecimiento urbano de la burguesía. Plasma sus ideas de orden, en su plano regular; de higiene, en su dotación de servicios de pavimentación, alcantarillado, abastecimiento de agua y espacios verdes; y de beneficio económico, obtenido de la construcción de viviendas, comercios y transportes.
Los primeros ensanches se hicieron en las ciudades más dinámicas. El de Barcelona (Cerdá) y el de Madrid (Castro). Luego se difundieron a otras ciudades.
  • En el momento de su creación, el ensanche adoptó plano regular en cuadrícula, con calles rectilíneas y más anchas que las del casco antiguo. La trama era de baja densidad. La edificación incluía palacetes burgueses y villas ajardinadas; o inmuebles de mediana altura, de estilo historicista. El uso predominante del suelo fue residencial burgués debido a los altos precios de los solares y de los inmuebles, aunque inicialmente algunos trabajadores se instalaron en los sótanos, buhardillas y patios de las casas burguesas.
  • Con el paso del tiempo, el ensanche experimentó modificaciones, derivadas de su consideración como espacio central, al mejorar su accesibilidad gracias a la introducción del transporte urbano (tranvía eléctrico y automóvil). La trama se densificó al edificarse las manzanas por los cuatro lados y construirse muchas de las destinadas a parques. La edificación se verticalizó, sobre todo en la década de 1960.

Los barrios obreros e industriales del extrarradio

  • En el aumento de su creación en el S. XIX, las zonas industriales y los barrios obreros urbanos ofrecían un claro contraste con el ensanche burgués.
    • Las instalaciones industriales se establecieron en el extrarradio, junto a las principales vías de acceso a la ciudad, o junto a los puertos y estaciones ferroviarias. Estás contribuyeron a una escasa valoración del suelo.
    • Los barrios obreros acogieron a los trabajadores que emigraron a las ciudades industriales. Tampoco podían establecerse en el ensanche burgués por su alto precio, excepto en los sótanos y los áticos, o en reducidas habitaciones creadas en el patio interior de las casas burguesas, denominadas ciudadelas o barrios ocultos por quedar fuera de la vista de la calle. Por ello, los trabajadores se instalaron en barrios marginales del extrarradio surgidos alrededor del ensanche; a lo largo de las carreteras y los caminos que partían de la ciudad; o junto a las industrias y las estaciones ferroviarias
      Los barrios obreros adoptaron un plano desorganizado, debido a que surgieron de parcelaciones privadas e incontroladas del suelo rústico de la periferia realizadas por sus propietarios. La trama se hizo cerrada y densa; y en la edificación predominaron las viviendas de escasa dimensión y calidad, unifamiliares o en pisos. Los usos del suelo entremezclaron residencias obreras, industrias, talleres y almacenes. Las infraestructuras de transporte, los servicios y los equipamientos fueron escasos.
    • Con el paso del tiempo, las antiguas zonas industriales y barrios obreros que han quedado en una posición más céntrica en el espacio urbano, lo que ha revalorizado el suelo que ocupan.
    • En la actualidad, los sectores más valorados se han remodelado. En las antiguas zonas industriales, ahora obsoletas o en crisis, se ha producido un vaciado industrial al hacerse las fábricas o trasladarse a otros emplazamientos; y los barrios obreros se han renovado. Se han trazado nuevas calles, paseos y plazas. Las zonas industriales y los barrios obreros menos valorados por su accesibilidad se mantienen como espacios marginales.

Los barrios jardín

  • La Ciudad Lineal de Arturo Soria se concibió como una gran calle. De 40 metros de ancho, bordeada de manzanas formadas por casas unifamiliares con huerto y jardín. Por ella discurrían los servicios básicos (agua, alcantarillado, electricidad) y el transporte (ferrocarriles y tranvía). Se quiso superar la segregación social incluyendo viviendas de distinto nivel y precio, aunque apenas se instalaron
  • El proyecto, que pretendía rodear toda la periferia madrileña, solo se realizó parcialmente en el nordeste. En la actualidad se encuentra muy modificado, porque la revalorización del suelo ha llevado a sustituir la mayoría de las casas unifamiliares por bloques de viviendas.

La periferia urbana

La periferia es la franja externa de la ciudad correspondiente a la expansión urbana. Durante la Guerra Civil y la posguerra la expansión urbana fue poco significativa a causa de la depresión. Desde mediados de la década de 1950, las principales ciudades españoles iniciaron un importante crecimiento del área edificada, creando extensas periferias.

El periodo 1955-1975: el área suburbana compacta

Desde mediados de la década de los 1950 y sobre todo durante los años del desarrollismo, las ciudades experimentaron un alto crecimiento debido al aumento del crecimiento natural y a la inmigración campesina, atraída por el auge industrial y el progresivo desarrollo de los servicios.
La periferia se extendió de forma contigua a la ciudad existente. Adoptó en general un modelo compacto, caracterizado por la alta densidad de la urbanización; la verticalización de la edificación; y la zonificación, o constitución de áreas con diferentes usos del suelo.
  • Las áreas residenciales, ante la urgencia de crear viviendas para acoger a la creciente población, se hicieron a menudo sin planificar.
    • Los barrios infravivienda o chabolas alcanzaron su máxima dimensión en la década de 1950, debido a la llegada a la ciudad de numerosas personas de escasos recursos, para las que no había vivienda asequible. Las casas se autoconstruyeron con materias de desecho , sobre suelo ilegal y con ausencia de servicios básicos.
    • Los barrios de vivienda de promoción oficial, construidas con ayuda pública, tuvieron su auge entre 1940 y 1960. en general adoptaron trama abierta; y edificación en viviendas unifamiliares baratas o en bloques monótonos de baja calidad. Sufrieron carencias en equipamientos y servicios, y un entorno de baja calidad ambiental por la proximidad de industrias.
    • Los polígonos de vivienda de promoción privada. Adoptaron trama abierta en bloques o torres separados por espacios para jardines o aparcamientos. Pero pronto proliferaron los bloques en forma de H, de altura y densidad excesiva. La edificación adoptó el estilo internacional, de edificios geométricos, creadores de un paisaje monótono o de <<colmena>>. El uso de estos polígonos fue sobretodo residencial; los comercios y las dotaciones de barrio se concentraron en ciertas zonas.
  • Las áreas industriales y de equipamiento se instalaron junto a las principales vías de transporte. Las áreas industriales incluían polígonos industriales bien planificados; o áreas desorganizadas a lo largo de las carreteras. Los equipamientos fueron escasos y en muchos casos los no deseados por la ciudad central.

El periodo desde 1975: el área periurbana difusa

Desde 1975, las ciudades reducen su ritmo de crecimiento, debido a la disminución del crecimiento natural y la paralización del éxodo rural. La expansión de la periferia urbana continua por la difusión desde el centro urbano de población y actividades económicas y, en menos medida, por el crecimiento de la inmigración extranjera entre 1995 y 2008.
En esta etapa, la periferia se extiende más allá del continuo edificado, por áreas periurbanas o rururbanas. Adopta un modelo disperso, conocido como <<ciudad difusa>> o <<ciudad dispersa>>, caracterizado por la baja densidad de la urbanización y la zonificación en áreas con diferentes usos del suelo, separadas por espacios intersticiales o vacíos, bien conectadas entre sí y con el centro urbano por una red viaria densa, orientada sobre todo al transporte en automovil privado.
  • Las áreas residenciales son de baja densidad, respondiendo al deseo de las clases medias de disfrutar de mayor privacidad, viviendas más amplias y baratas y mayor contacto con la naturaleza; lo cual se ha visto facilitado por el uso del automóvil privado. El modelo más frecuente es el de urbanizaciones de viviendas unifamiliares aisladas o adosadas con jardín; o viviendas colectivas con bajo número de plantas y amplios jardines. El uso del suelo es sobre todo residencial; aunque cerca existen servicios de consumo y de ocio.
  • Las áreas industriales y de equipamiento de la periferia periurbana son el resultado de las transformaciones económicas ocurridas a partir de la crisis de 1975:
    • Las áreas industriales incluyen polígonos industriales para industrias trasladadas desde el centro urbano que buscan espacios más amplios y baratos y obtener beneficios por la venta de sus antiguos solares; y espacios industriales nuevos, como parques tecnológicos.
    • Las áreas de equipamiento incluyen servicios que requieren suelo abundante y barato, como parques de oficinas, grandes superficies comerciales, polideportivos, escuelas, universidades, hospitales, aeropuertos, etc.
      En la actualidad, el modelo de ciudad difusa es objeto de fuertes críticas por considerarlo insostenible. Consume mucho territorio a costa de los espacios agrarios y naturales. Depende en exceso del automóvil privado. Incrementa el gasto en llevar infraestructuras y servicios a lugares alejados (carreteras, electricidad, alcantarillado, recogida de basura). La zonificación favorece la segregación en áreas residenciales de diferente composición social.
      Además este modelo perjudica el núcleo urbano: aumenta el tráfico por los movimientos pendulares; reduce la rentabilidad del transporte público.



Las aglomeraciones urbanas

Algunas ciudades han crecido hasta conectar con otros núcleos de población. Se crean así aglomeraciones urbanas de diferentes tipos: áreas metropolitanas, conurbaciones y regiones urbanas. Las áreas metropolitanas son las que han tenido un mayor desarrollo en España.

El área metropolitana

El área metropolitana es una aglomeración urbana formada por una ciudad principal y por varios municipios de su entorno, que mantienen importantes relaciones socioeconómicas.

Características del área metropolitana

  • Está presidida por una ciudad principal cuyo crecimiento económico se proyecta al exterior y crea el área.
  • Existen intensas relaciones económicas y sociales entre la ciudad central y los núcleos (ciudades satélite). La ciudad central concentra las actividades y los empleos más especializados.
  • Las relaciones se manifiestan en la existencia de intensos movimientos pendulares diarios.
  • La estructura espacial de las áreas metropolitanas responde a dos modelos; el de coronas concéntricas en torno al núcleo central; y el radial.

Origen y evolución de las áreas metropolitanas españolas

  • Época industrial: 1930-1975. En el primer tercio del S. XX, Madrid, Barcelona y Bilbao integraron a municipios próximos. En esta época crecieron considerablemente la ciudad central y sobre todo los mayores municipios del área metropolitana. La ciudad central concentraba los principales servicios y empleos y ejercía un claro predominio sobre los núcleos satélite..
  • Época postindustrial: desde 1975. Entre 1975 y 1995, el crecimiento demográfico de las áreas metropolitanas disminuyó. La ciudad central acusa más el retroceso demográfico y menos la recuperación, al difundir hacia los núcleos del área metropolitana de su población. Además, la ciudad central sigue conservando las actividades más dinámicas y especializadas y una gran capacidad de control sobre su entorno metropolitano. Los núcleos del área metropolitana diversifican su población y sus actividades económicas por la difusión desde la ciudad central; y tienden a convertirse en nuevos polos de centralidad, que reducen su dependencia de la ciudad central.

Otros tipos de aglomeraciones urbanas

  • La conurbación es una aglomeración urbana continua formada por el crecimiento paralelo de dos o más ciudades hasta unirse. En España, la mayoría se deben al turismo; y a la fusión de ciudades especializadas.
  • La región urbana es una aglomeración urbana discontinua, integrada por ciudades dispersas, pero lo suficientemente densa como para dar características urbanas a todo el territorio. Suele crearse por el crecimiento paralelo de varias ciudades con tamaño y funciones distintas.

El sistema urbano español

Las ciudades españolas constituyen un sistema integrado por el conjunto de las ciudades y las relaciones que establecen entre sí. En el espacio, el sistema urbano dibuja redes compuestas por nodos y líneas. Las distintas ciudades que componen el sistema se organizan jerárquicamente.

Los componentes del sistema urbano

El sistema urbano español está constituido por un conjunto de ciudades interrelacionadas.

Las ciudades

Las ciudades de un sistema se caracterizan por su tamaño y por las funciones que desempeñan. De acuerdo con estas, ejercen su influencia sobre un área más o menos amplia.

El tamaño de las ciudades

  • El tamaño demográfico de las ciudades se establece mediante la regla rango-tamaño.
    • Existen quince aglomeraciones urbanas que superan los 500000 habitantes.
  • La distribución territorial de las ciudades peninsulares por su tamaño se caracteriza por la localización en el centro peninsular de la mayor aglomeración urbana, Madrid. Rodeándola se encuentran las principales aglomeraciones urbanas, situadas en la periferia, y un espacio interior poco urbanizado, donde predominan las ciudades medias y pequeñas.

Las funciones urbanas

Las funciones urbanas son las actividades socioeconómicas desempeñadas por las ciudades hacia el exterior, no las encaminadas al servicio interno de la ciudad.
  • Las ciudades primarias están especializadas en actividades del sector primario.
  • Las ciudades secundarias están especializadas en la industria.
  • Las ciudades terciarias están especializadas en los servicios, que son hoy las actividades que mejor definen el rango y la influencia de una ciudad.

El área de influencia urbana

Las funciones desempeñadas hacia el exterior convierten a las ciudades en lugares centrales, que abastecen de bienes y servicios a un área más o menos extensa, denominada área de influencia. La amplitud del área será mayor cuanto más diversas y especializadas sean las funciones urbanas: nacional, regional, subregional, comarcal o local.

Las relaciones urbanas en el sistema de ciudades

Las ciudades de un sistema urbano se relacionan entre sí. Estas relaciones se miden por flujos o intercambios económicos (mercancías, capitales, inversiones); de personas; y de otros tipos (políticos, administrativos, culturales, o de información). Cuando los flujos son unidireccionales, entre una ciudad y otra, indican relaciones de dominio/subordinación; cuando son bidireccionales, indican relaciones de integración/competencia.
  • Las relaciones más intensas corresponden a Madrid, que mantiene importantes flujos con las demás metrópolis, especialmente con Barcelona, la segunda metrópolis nacional. Barcelona tiene una influencia general más débil, aunque intensa en el oriente peninsular y Baleares. Y el cuadrante nordeste es el área de mayor integración, pues sus cinco metrópolis principales mantienen intensas relaciones (Madrid-Barcelona-Valencia-Bilbao-Zaragoza).
  • En el resto del sistema, las relaciones entre ciudades son más reducidas e incompletas.

La jerarquía urbana

Las ciudades que componen el sistema urbano se organizan jerárquicamente en función de su tamaño demográfico, sus funciones (sobre todo), la extensión del área de influencia y las relaciones que mantienen con las demás.
  • Las metrópolis nacionales: Madrid y Barcelona. Cuentan con las funciones más diversificadas: concentran las sedes de las grandes empresas nacionales y multinacionales y, por tanto, los centros de decisión empresarial; poseen industrias de alta tecnología y ofrecen servicios muy especializados. Su área de influencia es nacional y mantienen estrechas relaciones con otras metrópolis internacionales.
  • Las metrópolis regionales son grandes áreas metropolitanas. Su población se encuentra entre un millón y 500.000 habitantes. Cuentan con funciones diversificadas industriales y terciarias y ofrecen numerosos servicios especializados. Su área de influencia es regional y mantienen intensas relaciones con las metrópolis nacionales.
  • Las metrópolis subregionales o regionales de segundo orden son áreas metropolitanas de menos tamaño. Cuentan también con funciones bastante diversificadas y algunos servicios especializados (universidad), pero de influencia subregional, o regional en el caso de comunidades autónomas uniprovinciales.
  • Las ciudades medias son en su mayoría capitales provinciales y sociales de ámbitos no incluidas en los apartados anteriores. Sus funciones son menos diversificadas y se centran en servicios comerciales, administrativos y sociales de ámbito provincial.
  • Las ciudades pequeñas. Sus funciones son reducidas y poco especializadas, aunque pueden contar con algunos equipamientos de cierta especialización.

La organización espacial del sistema urbano: los ejes urbanos.

Las distintas categorías de ciudades se distribuyen en el espacio formando agrupamientos o ejes urbanos. El sistema urbano peninsular heredado de la etapa industrial se caracteriza por la localización en el centro de la mayor aglomeración urbana del país, Madrid, rodeada por ejes urbanos periféricos y por un interior poco urbanizado sin ejes integrados.
  • Madrid, en el centro de la Península, es el núcleo urbano principal de España. Concentra funciones terciarias avanzadas y mantiene relaciones con las ciudades de las provincias limítrofes y con las principales ciudades españolas.
  • Los ejes urbanos periféricos se disponen de forma semianular en torno a la capital:
    • El eje atlántico gallego se extiende entre Ferrol y Vigo.
    • El eje cantábrico es un eje discontinuo que incluye el triángulo asturiano (Oviedo-Gijón-Avilés); Santander; y el triángulo vasco (Bilbao-Donostia/San Sebastián-Vitoria/Gasteiz). Se encuentra en fase de ajuste, con progresiva pérdida de la preeminencia de la industria madura.
    • El eje mediterráneo comprende desde Girona a Cartagena. Es el eje más dinámico, con una industria muy diversificada y un fuerte peso de la construcción y el turismo.
    • El eje del valle del Ebro, entre Vitoria/Gasteiz y Tarragona, tiene como ciudad principal Zaragoza. Es un eje dinámico, con equilibrio entre la industria y los servicios, enlaza los ejes cantábrico y mediterráneo.
    • El eje andaluz es doble. El eje litoral, entre Almería y Huelva, es un eje dinámico especializado en el turismo, el comercio y la agricultura tecnificada. El eje del valle del Guadalquivir, entre la costa atlántica y Jaén, es un eje menos dinámico especializado en actividades agrarias, industrias locales y turismo.
  • El interior de la península carece de ejes urbanos integrados. Predominan las pequeñas ciudades especializadas en actividades tradicionales, siendo las más destacas las capitales provinciales. Se están constituyendo ejes incipientes a lo largo de las nuevas infraestructuras de transporte. Eje Madrid-Albacete-Valencia/Alicante; el eje diagonal Badajoz-Madrid-Zaragoza-Barcelona, y el eje Madrid-Valladolid-A Coruña-Oviedo/Gijón.
  • En las islas Baleares y Canarias, la formación de ejes urbanos se ve dificultada por la fragmentación territorial en las islas. Las relaciones con el sistema urbano peninsular tienen lugar sobre todo en Madrid; y con Valencia y Barcelona en el caso de las Baleares.

Los cambios recientes en el sistema urbano

Desde la década de 1980, el sistema urbano español está experimentando cambios. Las causas han sido la implantación del estado autonómico, que estaba favoreciendo la creación de subsistemas urbanos regionales; y la integración en Europa y en el proceso de globalización.

La formación de sistemas urbanos regionales

La implantación del estado de las autonomías está favoreciendo la constitución de subsistemas urbanos regionales. Se caracterizan por el incremento del peso de las capitales autonómicas y de las relaciones entre las ciudades de la comunidad, en detrimento de las relaciones con Madrid y con otros sistemas regionales.

  • Sistemas monocéntricos primados: una aglomeración urbana principal concentra la población y las funciones regionales y faltan los niveles intermedios de ciudades. En estos sistemas, las relaciones son unidireccionales y de dependencia (Madrid, Aragón, Cantabria, Cataluña, Murcia y Baleares).
  • Sistemas monocéntricos jerarquizados: una ciudad principal concentra la población y las funciones regionales, pero existen varios niveles intermedios de ciudades, entre los que se trasmiten los flujos de manera jerárquica (Comunidad Valenciana, Andalucía occidental, La Rioja, Navarra).
  • Sistemas policéntricos: dos o más ciudades se reparten la población y las funciones regionales y mantienen flujos bidireccionales entre sí y unidireccionales con otras ciudades de menos rango (Galicia, Asturias, País Vasco, ambas Castillas, Extremadura, Andalucía oriental y Canarias).