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domingo, 4 de junio de 2017

Estudio Luces de Bohemia

LUCES DE BOHEMIA

La propia realidad

Max Estrella está inspirado en Alejandro Sawa que fue un poeta y prosista, que trabó amistad con Rubén Darío y el propio Valle-Inclán y murió en 1909 ciego, loco y pobre.
La realidad misma de la obra es una constante conseguida por el autor mediante tres mecanismos diferentes: Aparición de personajes reales (Rubén Darío); Alusiones a personalidades de la vida española; Alusiones a circunstancias históricas del periodo que va de 1898 a 1920.

La deformación de la realidad

La razón del uso permanente de la propia realidad como fuente literaria reside en la intención de Valle-Inclán de ofrecernos “una visión sistemática deformada de la vida española”. Ese es el principio estético. Existe una importante tradición artística de la degradación de las realidad.

Literaturización

El texto está repleto de referencias literarias. Son, junto con la propia realidad, el punto de partida de la obra. Aparecen personajes reales relacionados con el mundo literario: Rubén Darío, Dorio de Gádex y el propio Alejandro Sawa escondido tras el nombre del protagonista. El autor emplea frases de obras clásicas conocidas. También aparecen recreaciones de situaciones dramáticas de obras clásicas. La estética de la deformación, como ya hemos visto, tiene unos antecedentes literarios en Quevedo.
El lenguaje que emplea es característico de los sainetes de ambiente madrileño. Existen referencias, similitudes entre Luces de bohemia y algunas obras clásicas.
Con todos los elementos expuestos, Valle-Inclán construye su obra y, ciertamente, la dota de una gran originalidad al pretender ofrecernos un gran retrato de la sociedad española de principios de siglo mediante la aplicación de su estética deformada, una deformación que es aplicada a todos los aspectos de la vida y a todos los niveles sociales.

El género de Luces de bohemia

Luces de bohemia adquiere forma de texto dramático, pero algunos datos nos hacen pensar que cuando fue escrita Valle-Inclán no pensaba seriamente en la posibilidad de su representación.
Por la multiplicidad de espacios dramáticos. Las acotaciones que introduce no tienen una funcionalidad exclusivamente dramática, Valle parece comportarse más como un narrador.
A pesar de todo Luces de bohemia sí es teatro, pero el concepto teatral de Valle es demasiado “moderno”. Valle-Inclán anticipa lo que en la segunda mitad del s. XX se ha llamado “teatro en libertad”.
Una vez establecido que estamos hablando de puro teatro se nos plantea el problema de la clasificación de la obra dentro de un determinado género dramático. En el texto podemos encontrar rasgos que nos permiten la inclusión de la obra dentro de diferentes tipos.

Luces de bohemia como tragedia

Final trágico, la muerte del protagonista; Era característico de la tragedia el que sus personajes principales pertenecieran a las clases nobles, Max Estrella pertenece a la aristocracia intelectual; El lenguaje en muchos momentos de la obra alcanza altas cotas de dificultad, trabajo y selección.

Luces de bohemia no es tragedia

Junto a la lengua culta encontramos lenguaje coloquial e, incluso, vulgar; Frente a la nobleza intelectual de Max hayamos en la obra una mayoría de personajes que pertenecen a las clases bajas, tanto socialmente hablando como intelectual y moralmente; Aunque hay personajes trágicos en la obra, también abundan los cómicos y humorísticos.
Como conclusión, hemos de determinar que nos es imposible incluir la obra dentro de alguno de los géneros teatrales clásicos. La razón de esta dificultad nos la da el propio autor en la escena XII: “Max- ¡El esperpento!”.
Para Valle el esperpento no es un género dramático, sino una forma de ver el mundo. Las tres formas de ver el mundo: 1 De Rodillas- La realidad aparece enaltecida y los personajes se ven como héroes superiores. Esta es la forma que adopta la épica y la tragedia clásica. 2 En pie- Los personajes se nos presentan como nuestros hermanos. Es la forma, por ejemplo, de Shakespeare. 3 Levantado en el aire- Los personajes se ven como peleles o fantoches. Esta es la propia del esperpento.
El esperpento consiste en la deformación, en la degradación de la imagen que tenemos de la realidad con el objetivo de mostrarnos su verdadero rostro: lo grotesco y absurdo de la vida, de la vida española contemporánea, concretamente.
Para conseguir la deformación y la degradación, Valle emplea un conjunto de técnicas: Distorsión de la realidad, conseguida por dos procedimientos contrarios: el enaltecimiento que encierra una amarga ironía o bien la degradación; La humanización de los animales que nos los presentan como seres humanos o compartiendo la vida con los seres humanos; La animalización de los hombres; Cosificación de los hombres, al presentarnos a algunos personajes en función de objetos despersonalizándolos y degradándolos; Muñequización: deformación de los personajes, que nos son presentados como muñecos, títeres o fantoches; Literaturización, consiste en el uso de material procedente de otras obras propias o no, o bien de personajes extraídos del mundillo de la literatura; El lenguaje también se deforma y retuerce en la obra, mezclando constantemente lo culto y lo popular, los diferentes registros de lengua, usándolo como un mecanismo que identifica y caracteriza a algunos personajes.

Los temas

El argumento de Luces de Bohemia consiste en la dramatización de la última noche de la vida de Máximo Estrella. A partir de esta anécdota Valle nos quiere dar una imagen de la España de su tiempo, dominada por la miseria, la locura y la violencia.
Una amarga reflexión sobre la sociedad española de su tiempo. La crítica de Valle no se dirige contra individuos, clases o colectivos concretos, sino que es una queja total contra toda la vida nacional. En la obra aparecen criticados y esperpentizados grupos sociales de distinta índole.
En este panorama social tan terrible hay algunos personajes que destacan por su humanidad y por su heroísmo en el vivir.

Tiempo y espacio

Tiempo dramáticos

El tiempo dramático es de 24 horas, desde el atardecer del primer día hasta el anochecer del día siguiente. Hay una linealidad temporal. Se producen diferentes elipsis en la obra entre las distintas escenas.

Tiempo histórico

En la obra se acumulan hechos y referencias históricas y literarias en un confuso anacronismo. Esta acumulación de hechos temporalmente anacrónicos sirve a Valle para producir el efecto deformador que pretende.

El espacio

Frente a la condensación temporal de la obra, Valle-Inclán sitúa el argumento en una multiplicidad de espacios. Son espacios reales que Valle deformará por medio de las acotaciones para que se carguen de significación “esperpéntica”

Los personajes

Estos personajes proceden de todas las clases sociales, culturales o morales, pero todos ellos presentan dos rasgos comunes: Participan en el mismo desfile de gentes sin suerte, sin alientes ni futuro; Son presentados por Valle de forma esperpéntica, aplicándoles las técnicas de deformación, unos pocos escapan a la caracterización deformada para adquirir una importante talla humana.

Latino de Hispalis

Es un personaje caricaturesco. Su condición humana está dominada por la inmoralidad, la adulación, el parasitismo y la estafa.
Latino es la cara oscura de Max, el punto de vista anclado en la realidad mezquina y miserable de la España del momento.

Max Estrella

Valle construye a su protagonista dotándole de una gran complejidad, hasta el punto de ser, a veces, contradictorio. Posee una noble grandeza, así lo describe en las acotaciones. Esta grandeza viene apoyada por su ceguera.
Tiene conciencia crítica ante la injusticia social y solidaridad con los humildes y oprimidos. Este es un aspecto muy contradictorio de su personalidad.

Personaje colectivo

Las víctimas. Personajes en los que se mezcla la ternura y la sátira. Los degradados.

Lengua y estilo

La lengua de los diálogos

Gitanismos. Cultismos y retoricismos, que son herencia del modernismo canónico, y que le sirven para hacer parodia del lenguaje pedante. Empleo de “muletillas” que sirven para identificar a los personajes.

La lengua de las acotaciones

Rimas internas. Plurimembraciones y enumeraciones. Sinestesias. Comparaciones, metáforas y metonimias. Uso de imágenes plásticas sorprendentes. Sintaxis muy quebrada.




sábado, 27 de mayo de 2017

LOS SANTOS INOCENTES Estudio

LOS SANTOS INOCENTES DE MIGUEL DELIBES

Claves temáticas

El tema principal

Delibes plantea una situación de injusticia social. La rebelión final de uno de los sometidos vendría a constituir una reacción lógica a una situación tan injusta. La injusticia no sólo se percibe en los signos externos que reflejan el modo de vida de unos y otros. Va unida, en primer lugar, al desprecio por los semejantes. La injusticia se percibe en los abusos que cometen los amos.
No es fácil acabar con esta injusticia, a juzgar por las palabras de los señoritos e invitados, que reflejan una ideología inmovilista << el que más y el que menos todos tenemos que acatar una jerarquía,unos debajo y otros arriba, es ley de vida ¿o no?>>. El fin del injusticia se ve más lejano cuando se comprueba la sumisión con que la acepan los inocentes. Sólo el Quirce manifiesta un principio de rebeldía: su silencio, su displicencia enfadan al señorito.
La sumisión de los humildes parece favorecida por la estructura cerrada del latifundio, poco permeable a las influencias exteriores, y por la ignorancia en que, conscientemente, se mantiene a los humildes. Ante la perpetuación de la injusticia, la rebelión trágica se abre paso como reacción inevitable. Pero no se trata de una rebelión <<política>>, sino de una venganza individual.

Temas secundarios

Los cuatro núcleos temáticos habituales en las novelas de Delibes están presentes de manera dispersa en Los santos inocentes:
  • Aparecen manifestaciones del mundo de la infancia.
  • La relación con la naturaleza es una de las constantes temáticas que explican el conflicto de la novela.
  • La consideración hacia los más necesitados (el prójimo) es otro de los motivos vertebrales del relato.
  • También está presente el tema de la muerte recurrente en todas las novelas de Delibes.

Los temas secundarios por libros

Libro primero: El calor humano. El amor a la naturaleza. El miedo y la muerte

Todo el libro primero muestra cómo Azarías trata de hallar el calor humano que le falta en el cortijo de La jara. El Azarías suple el calor humano que le falta con el amor a la naturaleza. La repetición de la expresión <<milana bonita>> añade un tono lírico a los gestos de Azarías hacia el búho. Parece que se produce al mismo tiempo una animalización del personaje y una personalización del animal. Se da entre ellos una relación basada en los “sentimientos” compartidos, entre ellos, el sentimiento del miedo. La muerte de <<la milana>> significa para Azarías un trauma que se acentúa ante la incomprensión de los demás.

Libros segundo: La imposible redención de los inocentes

El tema fundamental del libro es, no obstante, el fracaso de los proyectos de los inocentes.
  • En la inteligencia y en el trabajo de sus hijos cifra Paco sus esperanzas de redención.
  • La vuelta al cortijo significa, también, para Paco y su mujer la posibilidad de volver <<a ser jóvenes>>. Pero el bramido de la Niña Chica parece un signo adverso del destino, que anula cualquier intento de cambio.
  • El episodio de la primera comunión, vetada a los humildes, demuestra que los amos no están dispuestos a dar oportunidades a los siervos.
  • Al final, don Pedro el Périto, atacado de enormes celos, desvía su irritación hacia la Nieves. La niña se turba sobremanera, porque percibe con mayor claridad su condición de sierva y su imposible redención.

Libro tercero: El amor al prójimo

Azarías es expulsado de La jara porque el señorito no soporta algunas de sus costumbres. Él intenta ser útil. Los personajes que le rodean soportan y superan los inconvenientes:
  • La Régula, su hermana, intenta corregir su suciedad.
  • El Rogelio ofrece a Azarías <<una grajeta en carnutas>> para sustituir al búho muerto. Será la nueva <<milana bonita>>.
  • Paco se ocupa de recoger los excrementos que deja en cualquier parte el Azararías.
  • Otros personajes no se portan tan bien con Azarías: los sirvientes se mofan de sus alucinaciones. Pero, lo que destaca en este libro es que el amor al prójimo es más posible entre los humildes que entre los poderosos.
Al final, la nueva milana conquista al Azarías y se convierte en su nueva pasión.

Libro cuarto: La pasión cinegética

La pasión por la caza es el tema que sobresale en el libro cuarto.
  • Las frecuentes cacerías en batida definen lo que Delibes llama <<la cacería aristocrática>>, que para el autor <<no es caza>>. Este tipo de caza es opuesto a la del <<hombre libre, sobre naturaleza libre, contra pieza libre>>. Esta forma de caza supone la eliminación rápida de las aves, y la consiguiente degradación de la naturaleza.
  • La pasión cinegética arraiga en el señorito Iván progresivamente junto con una arrogancia singular: se permite insultar a cuantos con él compiten, grita a los secretarios vecinos etc. Como toda pasión incontrolada, lleva al sujeto a un estado psicológico que le hace proclive a abusar de sus semejantes.
En el libro aparecen dos ejemplos de la autosatisfacción de los amos: el señorito pretende lucha por redimir a sus siervos enseñándoles a malfirmar en un papel y la señora conquista a los humildes a través de la limosna. Ambos ejemplos, muestran, sin embargo, lo poco que en realidad hacen por la redención de los inocentes y su deseo de mantener su conciencia aristocrática.

Libro quinto: La insumisión

En este libro la pasión cinegética aparece vinculada al abuso del hombre y la naturaleza. Los dos accidentes de Paco demuestran que incluso en graves trances el egoísmo del señorito no se atenúa.
El episodio en que el señorito ordena a Paco cegar a las palomas que sirven de reclamo supone un desprecio por la naturaleza. Pero la verdadera novedad temática del capítulo es la actitud de Quirce, el único personaje humilde que desafía al señorito. No acepta su limosna al acabar la cacería.
Iván se venga de la insumisión del Quirce en la persona de la Nieves. La humilló obligándola a retirarle los botos, la humilló con su gesto, con su mirada, con su risa. Prueba de que el resentimiento era la causa de esta acción, voceó a la Nieves: << […] ¡ah!, y dile a tu hermano que la próxima vez no sea tan desabrido, niña>>. Una manera definitiva de resarcirse del desprecio del Quirce lo constituye la última acción: se besa <<ferozmente>> con doña Purita.

Libro sexto: Los últimos abusos. La venganza

La fuga-rapto de doña Purita refleja que la opresión se extiende también a los opresores. Don Pedro se convierte en el opresor-oprimido y se añade al personaje de Iván un rasgo negativo: la actitud cínica.
El dramatismo de los episodios finales queda realzado por el vivo contraste entre la ternura con la que Azarías despide a la milana y el desprecio del señorito por todo pájaro que se le pone a tiro. Se enfrentan dos pasiones y dos concepciones distintas de la vida: la sintonía con la naturaleza y el abuso de ella.
La venganza final es una acto de <<justicia natural>>. Es una venganza personal. Azarías ha vengado una afrenta personal.

La posición del narrador

Acertar con la fórmula

En Los santos inocentes advertimos la presencia de tres voces narrativas: la del narrador-testigo, la del narrador-acorde y las voces de los distintos personajes.

El narrador-testigo

Existe, por una parte, un narrador que está fuera de la acción pero demuestra una gran cercanía al mundo que narra y un conocimiento detallado del marco en el que se sitúa los hechos. El autor se presenta como un observador directo de los acontecimientos. Cuenta la historia por tanto, con la seguridad de quien posee una completa documentación: es muy detallada la información sobre el cortijo, los personajes, los animales, procedimientos de caza etc. Además, Delibes conoció personalmente al Azarías, que, según confiesa a Luis M. de Dios, es <<lo único no inventado de la novela>>.
El narrador no es, pues, solamente, un narrador omnisciente. Es un narrador-testigo, que permanece fuera de la acción pero está cercano a los hechos; esto confiere al relato un sesgo de verosimilitud y autenticidad, de realismo en suma. Signos de la presencia de este narrador-testigo son:
  • La utilización de la tercera persona narrativa, que es señal de distancia y deseo de objetividad y muestra de la intención del autor de contar la historia sin intervenir en la acción.
  • La minuciosidad y el detallismo, que se advierten, sobre todo, en las descripciones de los lugares; en los modos, muy definidos, de conducta; en los datos que implican penetración psicológica; en el fidelísimo reflejo del habla rural.
  • La constante presencia de elementos valorativos.

El narrador-acorde

El narrador-testigo es, pues, una garantía de realismo, pero no es en modo alguno un fabulador objetivo. Porque en Los santos inocentes aparece, como en otras novelas de Delibes, esa especie de localización subjetiva que consiste en el acercamiento del narrador a alguna a sus criaturas de ficción. Ahora es el narrador el que se identifica con el personaje. La escritura se adapta a las experiencias, estímulos y reacciones que conforman el mundo de algunas criaturas de la ficción.
El narrador no se limita a contar objetivamente los hechos, sino que se sitúa en una posición de simpatía (de concordancia con la conciencia) para con los personajes humildes o desfavorecidos.
En Los santos inocentes la presencia de este narrador-acorde es perceptible en todo el relato e influye decisivamente en su sentido último. Se presencia se hace muy diáfana:
  • En el título
  • En la oralidad del relato. Delibes utiliza en cada caso el registro idiomático adecuado al personaje cuya conciencia se adapta. El lenguaje adquiere un tono de oralidad constante; parece la transcripción de algo que se cuenta de forma oral. Esto no quiere decir, sin embargo, que la escritura no sea elaborada. Por el contrario, es un prodigio de precisión lingüística, de selección y poda de elementos supérfluos y de uso medido de los recursos literarios:
    • En el lirismo. En el texto es visible que la sociedad, la falta de instrucción y sus propias limitaciones han hurtado a los seres humildes la capacidad de pensar, esencial en cualquier concepción del progreso; en contrapartida son los únicos que atesoraron sentimientos sencillos que dignifican la condición humana.
    • Sentimientos como el amor al prójimo o a la Naturaleza sólo aparecen en este reducto humano no adulterado por el <<progreso>>. Pese a la debilidad mental de Azarías y consiguiente ignorancia, es capaz de manifestar una insuperable ternura. Las palabras (<<milana bonita>>) con las que expresa su cariño por el búho, por la grajeta y, en una acertada fusión, con la Niña Chica, tienen la intensidad lírica que convierten la novela en un hermoso poema. Las expresiones <<jodida graja>> o <<carroña>>, con las que el señorito designa a <<la milana>>, son signo de seres humanos instalados en una dinámica de <<progreso>> pero incapaces de comprender los sentimientos elementales.

Las voces de los personajes

Lo que más destaca es la correspondencia entre el carácter y la función del personaje, y el uso que hace del lenguaje.
  • La señorita Míriam tiene conciencia social y sensibilidad hacia los humildes.
  • Don Pedro, el Périto, es un personaje lleno de gestos y emociones. Los celos son causa de una agresividad verbal contra su esposa que, a veces, traslada a Nieves. Pero cuando se ha visto también humillado, se dirige a los humildes con mucha <<prosopopeya>>.
  • Doña Purita es un modelo de frivolidad y arrogancia, sabedora de estar protegida por el señorito Iván.

Personajes: Novela de personajes

La galería de personajes que aparece en Los santos inocentes denota la firme preocupación del autor por el ser humano. Los santos inocentes es, por tanto, una novela de personajes. Cuantitativa y cualitativamente, la mayor proporción del texto se reserva al retrato de las figuras humanas.

Importancia de los personajes

Personajes en primer plano

Azarías, verdadero protagonista de la novela y desde su perspectiva, las milanas adquieren una función relevante. Paco, el Bajo, ayuda a conocer el mundo de los humildes. Un antagonista, el señorito Iván.

Personajes de segundo plano

El perfil humano de este segundo grupo de personajes queda más difuminado. Aún cuando su importancia en el desarrollo de la intriga es menor, son indispensables para ampliar, en extensión y en intensidad, el sistema de relaciones y oposiciones que se establece en la historia narrada. Integran este segundo plano, la familia de Paco, el Bajo; la familia del señorito Iván y los encargados del Cortijo.

Personajes en tercer plano

El resto de los sirvientes, el señorito de La jara y los invitados de los dueños

Sencillos y vanos. Opresores y oprimidos

Los personajes sencillos

  • Son personajes en estado de pureza, no contaminados por las costumbres deshumanizadoras de la civilización moderna. La preferencia de Delibes por el mundo de la infancia se justifica por el hecho de que es en los niños donde el autor encuentra mejor representados un conjunto de sentimientos que no han sufrido adulteración. Son seres primarios en los que anidan sentimientos positivos (el amor, la amistad, el respeto por la naturaleza), negativos (el miedo) o debilidades humanas (el odio, la mezquindad).
  • Les caracteriza su autenticidad y muestran una imagen del hombre consciente de sus limitaciones, deseoso de que se le conozca tal como es.
  • Suelen ser desheredados de la fortuna, tanto en lo biológico como, sobre todo, en lo social.
  • Padecen miseria, a causa de situaciones de las que no son culpables, sufren de soledad, como fruto de la discriminación social o de un progreso mal entendido; no han recibido enseñanza.

Los personajes vanos

  • Suelen ser socialmente acomodados.
  • En su mundo son paradigma de comportamiento inauténtico, frecuentemente marcado por la competencia, el consumo y el desarraigo. Es notable su deseo de aparentar.
  • A ello añaden otras características negativas: egoísmo, mezquindad, prepotencia, intolerancia, deshumanización y desprecio por quienes les rodean.
  • La actitud del autor hacia ellos es de denuncia pero también de compasión.
En Los santos inocentes, el señorito Iván, la Marquesa, los invitados y el señorito de La jara encarnan la tipología de personajes vanos. El enfrentamiento entre personajes sencillos y vanos es una de las claves del conflicto de la novela. La situación de injusticia está marcada por la opresión.
Los personajes sencillos, por falta de alcances, por ignorancia o por resignación, se ven abocados a permanecer en su condición de siervos.

Ruptura del Maniqueísmo

Delibes ha tratado de paliar la oposición frontal entre buenos y malos, mediante la inclusión de otros personajes de perfiles más complejos.
  • Don Pedro, el Périto, es el personaje en el que Delibes ha concentrado mejor la doble condición de opresor y víctima. Es opresor respecto a la Nieves y víctima de la reiterada infidelidad de su esposa.
  • La señorita Míriam demuestra poseer conciencia social
  • René, el Francés, también posee conciencia social.
Entre los humildes el Quirce es el único que manifiesta una voluntad de ruptura con la situación de sumisión en que vive la familia.

Análisis de los personajes

Personajes en primer plano

El Azarías
El Azarías es una de las figuras más completas de toda la novelística de Delibes. Posee tres características esenciales:
  • Es <<inocente>>, es decir, retrasado mental, lo cual condiciona muchos aspectos de su conducta.
  • Es viejo.
  • Es, por tanto, hipermarginado entre los habitantes pobres de los cortijos, una persona a la que los amos mantienen por caridad.
Estos tres aspectos se manifiestan repetidamente:
  • En su prosopografía (rasgos físicos), en la que destacan:
    • La pobreza extrema
    • Cierta animalización
    • La suciedad
    • Los excesos que comete
  • En los rasgos de su carácter (etopeya), que denotan:
    • Una conducta instintiva y mecánica
    • Ignorancia
    • Perturbación psíquica
Todos estos rasgos le suponen la marginación en ambos cortijos. El Azarías demuestra, más que otros personajes, primarios sentimientos humanos: El miedo y la ternura.
Las milanas
Las milanas forman parte sustancial de la vida de Azarías y son objeto de su absoluta dedicación y cuidado, se constituyen en verdaderos personajes. Para otros personajes son <<carroña>>, mientras que para Azarías valen más que cualquier ser humano. En las milanas halla el Azarías posibilidad de comunicación y agradecimiento, algo que no percibe en los hombres. Respecto a ellas experimenta también el Azarías el sentimiento de tristeza por la muerte. Una prueba de la personificación de las milanas a los ojos de Azarías es el entierro del Gran Duque como si se tratase de un ser humano. Otra prueba es el crimen final: la grajeta tiene para él tanto valor que es capaz de matar a una persona por ella. Azarías no mata al señorito porque considere que es un opresor sino porque en su concepción de la vida la milana vale más que un hombre.
Paco, el Bajo
El aspecto de su conducta que más destaca es la sumisión. Paco asume de forma natural su condición de siervo. Quizá la máxima expresión de su sumisión está en las palabras con las que reconviene a la Nieves <<[...] en estos asuntos de los señoritos, tú, oír, ver y callar>>. Sus aptitudes son muestra de sabiduría e ingenio. Desea ilusionadamente que sus hijos alcancen un futuro mejor a través de la educación. Es, junto a la Régula, modelo de amor al prójimo.
El señorito Iván
La figura de Iván presenta una serie de rasgos negativos que lo convierten en un personaje monolítico: es muy difícil hallar en él algún rasgo de bondad. En primer lugar, asume totalmente su condición de amo y no permite que nada pueda limitarla. Su mentalidad <<feudal>> le lleva:
  • A establecer relaciones de permanente dependencia con sus siervos.
  • A mantener en todo momento, con una actitud conservadora, la “jerarquía”.
  • Otro de sus rasgos negativos es la vanidad.
  • Busca la adulación y cuando no la obtiene, como ocurre cuando el Quirce se niega a llevarle la corriente, se siente humillado y se venga humillando a la Nieves.
  • Su pasión incontrolada por la caza supone, en primer lugar, desprecio por la naturaleza. Antepone esta pasión ante todo.
  • Destaca, finalmente, su conducta cínica. Su condición de amo descuella también en sus devaneos con doña Purita.

Los personajes de segundo plano

Don Pedro, el Périto (el opresor-oprimido) preso de los celos y de impotencia; la señorita Míriam (signo de conciencia social entre los acomodados) y el Quirce (símbolo de insumisión y el anti-sedentarismo de los humildes).
La Régula significa la determinación en el amor al prójimo y la disposición para el siervo. La Niña Chica es uno de los personajes más conseguidos. Su <<inocencia>> consiste en una subnormalidad profunda patente en sus rasgos físicos; constituye la imagen más impresionante de la degradación.
El Rogelio, se hallan signos de contacto con el progreso y sentimientos de afecto por los necesitados.
La señora Marquesa mantiene una actitud paternalista, de aparente protección a los humildes, que en realidad responde al deseo de demostrar ante ellos su posición social. Doña Purita es un ejemplo de frivolidad.

Los personajes en tercer plano

Cada uno de ellos nos aporta rasgos que, como el ingenio o la sumisión, amplían nuestro conocimiento del mundo de los siervos.

El tiempo

El tiempo histórico

No existe una fecha explícita que indique el año en que transcurre la novela. Podemos decir que la mayor parte de los acontecimientos del relato se sitúa en torno a los primeros años de la década de los 60. La novela pretende, en conjunto, demostrar la pervivencia, en tiempos relativamente cercanos, de una sociedad arcaica y radicalmente injusta.

El tiempo textual

La dirección en que se relatan los hechos sólo se ajusta a una secuencia temporal lineal en los libros quinto y sexto de la novela; en los cuatro primeros libros existe una ruptura consciente de la linealidad del relato: mediante la reiteración de sucesos y la aparición de anécdotas fugaces y retrocesos temporales se mantiene un constante juego con el tiempo. En tales capítulos importa más el dibujo del personaje que los hechos que protagoniza.
La cantidad también varía entre unos libros y otros. El tempo o ritmo narrativo es lento en los cuatros primeros libros y se acelera en los dos últimos, en los que los acontecimientos se precipitan hacia un desenlace trágico, una vez que los personajes han sido dibujados en los primeros libros.
La subjetividad con que Delibes usa el tiempo en la novela se dirige también a intensificar el sentido de muchos elementos temáticos de la novela, lo que se manifiesta en la existencia de tres tiempos distintos:
  • Un tiempo (concreto, concentrado) de los acontecimientos más importantes, que justifica el empleo de otro tiempo (dilatado, diferido) para el resto de los sucesos.
  • Un tiempo puntual en el que ubican los episodios que rompen la rutina y un tiempo habitual que expresa precisamente el vivir cotidiano de todos los habitantes del cortijo.
  • Un tiempo de los personajes más relevantes; son los sucesos destacados de la vida de un personaje los que, en un momento dado, dictan el tratamiento temporal.

El tiempo de los acontecimientos

Los accidentes de Paco; su situación por el Azarías como secretario; la muerte de la segunda milana y el asesinato del señorito Iván, sucesos que ocupan los libros quinto y sexto de la novela, en un tiempo relativamente corto: tres semanas aproximadamente.
El relato de los acontecimientos finales se hace de manera lineal, sin trastocar el orden lógico de los sucesos, y en un tiempo reducido, sin intervalos, lo que determina el ritmo rápido de la acción. El relato de los episodios procedentes se hace con una evidente libertad en el uso del tiempo: se trata de hechos lejanos aunque imprescindibles para justificar los sucesos finales. El ritmo narrativo es mucho más pausado, por ende, porque lo que resalta es una serie de anécdotas que se inscriben en un conjunto de hechos repetidos.

Las marcas del tiempo <<habitual>> y del tiempo <<puntual>>

  • La alusión a fechas concretas, sobre todo en relación con días señalados para la caza.
  • Las referencias a las estaciones del año o a los días de la semana.
  • Delibes no utiliza, como en otros libros, el santoral, referencia inequívoca de temporalidad en la sociedad rural.
  • Las referencias a hechos señalados.

El tiempo de los personajes

El afán de Delibes por vertebrar la novela sobre los personajes, le lleva a acomodar el tiempo a las vivencias y peripecias de las figuras humanas. El libro también pretende hacer un recorrido por la vida de los personajes. Por ello, el autor usa caprichosamente el tiempo.
  • Es muy amplia la proporción de tiempo que se dedica al Azarías.
  • Más reducido, pero igual de relevante, es el tiempo dedicado a Paco, el Bajo. Naturalmente, el tiempo de Paco está muy ligado al tiempo del señorito Iván.
  • Entre los personajes de segundo plano, merecen atención las marcas de tiempo referidas a la Nieves.
  • La vida de don Pedro, el Périto, está concentrada en hechos puntuales que se circunscriben al año del crimen.

El espacio (El paisaje)

Un paisaje original

La pintura del paisaje es uno de los ingredientes fundamentales de las novelas de Delibes, y Los santos inocentes no es una excepción.
Para Delibes, tiene una gran relevancia temática, ya que los conflictos y las pasiones casi siempre tienen una referencia en el marco en que se producen. Delibes decía que toda novela debía tener “un hombre, un paisaje y una pasión”.
Delibes se afana por presentar a la Castilla real, tal como él la contempla desde cerca, observada con detención en numerosos viajes y experiencias cinegéticas.

El espacio se circunscribe en dos zonas:

  1. Un núcleo homogéneo de viviendas rurales en el que, no obstante cabe hallar cierta jerarquización -casas cuasi-señoriales al lado de cuevas habitadas-.
  2. El campo o espacio natural que pertenece el pueblo, duro y agreste, poblado de animales, que forman parte del vivir cotidiano de los hombres y que es objeto de su conocimiento, de su disfrute, de sus disputas y de sus pasiones.
    • La principal forma de vida de sus habitantes es la agricultura y, en menos medida, la ganadería.
    • La estructura de la propiedad está muy atomizada: el minifundio da sólo para malvivir, pero crea entre los hombres y la tierra un vínculo afectivo: los hombres se hallan a menudo tan integrados en su espacio natural que no conciben que en otro lugar pudiesen reconocerse mejor y ser más felices.
El espacio en que Delibes sitúa Los santos inocentes resulta novedoso, ya que los cortijos no son característicos de la región castellana. Presenta una diferencia fundamental: se trata de un latifundio. El paisaje se resiste de esta concentración de la propiedad: la jerarquización es muy radical; los vínculos que ligan a quienes lo habitan son muy variados; la estructura del paisaje es, por consiguiente distinta.

Localización geográfica

La acción puede desarrollarse en cualquier cualquier cortijo fronterizo, de Salamanca a Huelva. La localización de la historia responde al concepto de realismo que está presente en sus relatos. A Delibes no le importa tanto pintar una zona concreta, como reflejar un marco en el que insertar de forma creíble las vidas de los hombres que lo pueblan.

El paisaje del cortijo

En Los santos inocentes aparecen dos cortijos. El cortijo de La jara y el del Pilón, propiedad de la señora Marquesa.
Los elementos que conforman el paisaje del cortijo aparecen minuciosamente descritos, mediante un léxico de gran precisión y profusión de detalles. El autor presta atención, selectivamente, a aquellos elementos que permiten expresar mejor la condición social de las personas o muestran los vínculos afectivos entre los hombres y la naturaleza.
El cortijo presenta dos zonas claramente diferenciadas: un gran espacio natural y, dentro de él, una zona de viviendas.

El gran espacio natural

Es una tierra de labor. Una parte de ella se dedica a la agricultura, otra parte se dedica al pasto del ganado, Pero el cortijo es, fundamentalmente, un gran escenario de caza para el disfrute de los señoritos y de sus invitados. Delibes presta atención a tres elementos del paisaje:
  • Los accidentes del terreno, que son designados con gran precisión léxica. La topografía es irregular.
  • La flora. El espacio está poblado por encinares y alcornoques.
  • La fauna, entre la que destaca la relación de aves de caza.
Delibes habla de esta naturaleza con la precisión y la riqueza de datos de quien ha recorrido terrenos parecidos. Es un entorno dibujo a la medida de la mentalidad de los hombres que lo pueblan: los inocentes se hallan integrados en él, disfrutan de la naturaleza y la sufren; los señoritos y sus invitados abusan de su espléndida conformación y de su fauna.

La zona de viviendas

  • Es una zona cerrada, protegida por una tapia y un portón que debe abrir la Régula.
  • Hay una corralada en la que se reúnen los sirvientes para celebrar la llegada de la señora Marquesa.
  • Y tres edificios principales:
    • La Casa Grande, vivienda de los propietarios del cortijo, deshabitada salvo en las cortas temporadas en que acuden sus dueños.
    • La Casa de Arriba, en la que viven el encargado, don Pedro, y su esposa, doña Purita. Los nombres de estas dos viviendas (Grande y de Arriba) no sólo aluden al mayor tamaño o a la localización, sino que, desde la perspectiva de los sirvientes, son signos de poder y de distanciamiento.
    • Cerca de ellas, hay una pequeña Capilla.

Función significativa del espacio

  • El paisaje del cortijo tiene valor por sí mismo: transmite una fuerte impresión de realidad y se constituye en fuente de conocimiento de un modo de vida peculiar.
  • Es factor imprescindible para dotar a los episodios de cohesión. Es, en este sentido, un gran escenario por el que discurren los personajes y el elemento que trataba al aparente desorden de los episodios.
  • Revela la estructura jerárquica del latifundio. Cada elemento del paisaje refiere las diferencias sociales de los seres que transitan en él.
  • Expresa una doble actitud del hombre ante la naturaleza. Los inocentes se hallan integrados en él, mientras que los señoritos lo degradan con sus abusos.

El estilo

El discurso de Los santos inocentes responde a la focalización o punto de vista adoptado por el autor, que se sitúa del lado de los personajes inocentes y nos revela su mundo mediante un registro lingüístico que ha de coincidir con el habla de tales personajes. El narrador adopta, como principal instrumento lingüístico textual, el lenguaje de base oral.
Percibimos un narrador externo a la narración, pero conocedor del mundo que traslada a la novela; es un escritor que domina la lengua culta (el uso literario de la lengua) y que intercala en el discurso oral numerosos fragmentos elaborados literariamente.
La narración transcurre, principalmente, a través del cauce de la lengua oral, pero el discurso se enriquece con numerosos rasgos de la lengua literaria. El resultado es un todo artístico lleno de precisión y de lirismo, de verosimilitud y de belleza.

Las formas de expresión

La narración y el diálogo son las formas de expresión que predomina en la novela y en ellas se concentran los signos de oralidad que percibimos en el relato. No obstante, el autor intercala frecuentemente en la narración fragmentos descriptivos casi todos ellos referidos al marco de los acontecimientos.

El lenguaje de base oral en los fragmentos narrativos

En los fragmentos narrativos destaca la abundancia de nexos conjuntivos, y sobre todo de la conjunción copulativa y, cuyo uso reiterado puede dar signo de oralidad. Por eso en la manera coloquial de contar una anécdota es frecuente el uso de la conjunción. En Los santos inocentes es además un rasgo de estilo: resalta la ligazón entre las acciones y nos trasmite un efecto de agilidad narrativa y de detallismo desarrollando el conjunto de hechos que conforman un suceso.
Pero lo que refleja mejor el tono oral del discurso es la extraordinaria flexibilidad con que se construye cada periodo narrativo. Esta versatilidad sintáctica se observa en el diálogo, pero también en la narración, y sus rasgos peculiares son:
  • La ruptura del orden lógico de los elementos de la oración y también del orden de sus elementos constituyentes.
  • Las frecuentes enumeraciones, repeticiones y expresiones contractivas.
  • Las numerosos elipsis. Son muy llamativas las elisiones de verbos, pero también se eliden sustantivos.
  • Los incisos valorativos del narrador acorde, que determinan la aparición de frecuentes anacolutos.

En el diálogo

Los rasgos más característicos de los fragmentos dialogados son los siguientes:
  • Están basados en el habla viva, coloquial, con intención de mantener fidelidad absoluta a los personajes a quienes se le atribuyen.
  • Utiliza el estilo directo, con o sin presencia del verbo dicendi introductor de la secuencia dialogada.
Estos aspectos confieren a la novela verosimilitud, ausencia de artificio y fuerte impresión de realidad. Además, a través de los diálogos conocemos el punto de vida de los personajes; y se canalizan muchos fragmentos narrativos y otros de valoración y comentario.

La lengua castellana rural

Existe una variedad del habla coloquial castellana específicamente rural, que resulta de la combinación de recursos del habla familiar y de la lengua vulgar y de un léxico y una fraseología ya desaparecidos de la lengua urbana. El uso de esta lengua castellana rural es una de las características fundamentales de Los santos inocentes.
El habla familiar es expresiva, afectiva, exagerada, imaginativa, colorista. Muchos de estos rasgos pueden encontrarse en la novela.
  • La peculiar flexibilidad del discurso.
  • El uso específicamente rural del dativo ético.
  • Los nombres de los siervos son, en general, poco habituales en zonas urbanas.
  • Se utiliza el apodo acompañado de nombres menos raros.
  • Casi siempre se da la costumbre rural de anteponer el artículo al nombre propio. Por el contrario, los nombre de los amos revelan la costumbre urbana de imponer nombres habituales de otros idiomas.
  • Donde más perceptible es la naturaleza rural de la lengua de Los santos inocente es en el léxico. Muchos términos son desconocidos para la gente de la ciudad. Este vocabulario específicamente rural añade riqueza léxica, precisión y claridad al lenguaje.
  • Hay también una abundante fraseología característica de las zonas rurales.

La elaboración literaria

Riqueza léxica y elaboración del discurso

Aunque predomina el lenguaje de base oral en numerosos fragmentos de la novela el autor utiliza la lengua culta, elaborando el discurso y dando un tratamiento literario al lenguaje.
El dominio de la lengua culta se comprueba en muchos detalles; La omisión del verbo dicendi es signo de oralidad y de economía; pero Delibes utiliza una variadísima gama de verbos para introducir el diálogo señalando sutiles matices. Ciertos fragmentos muestran una gran elaboración, presidida por la intención de precisión y claridad.

El uso literario del lenguaje

En Los santos inocentes son extraordinariamente importantes los fragmentos descriptivos, generalmente intercalados en el curso de un espacio narrativo. Las descripciones, de forma habitual, se vinculan al paisaje, que muchas veces es pintado siguiendo el criterio del realismo.

Son numerosos los fragmentos en los que el autor retrata a los personajes. Estos retratos se van completando por la acumulación de fragmentos descriptivos parciales que revelan detalles de físicos y la conducta del personaje.

lunes, 27 de marzo de 2017

Actividades bloque 9 unidad 1

ACTIVIDADES BLOQUE 9 UNIDAD 1

1. Definiciones

Revisionismo político: La primera etapa del reinado de Alfonso XIII estuvo marcada por el espíritu regeneracionista y de cambio que, dentro y fuera del sistema, se había extendido tras la crisis del 98. A la nueva línea de actuación seguida desde el poder se denominó revisionismo, ya que los gobiernos, tanto liberales como conservadores, se propusieron realizar una “revisión” del sistema político, modificando lo imprescindible para rectificar sus mayores defectos y adaptarlo a algunas de las demandas de la sociedad española.
Mancomunidades: Agrupación de varias provincias para una administración conjunta.
Gobierno de concentración: Gobierno presidido por un miembro de los partidos del sistema, pero con ministros también de otras tendencias políticas, excepto republicanos y socialistas.
Protectorado de Marruecos: Institución de Derecho internacional, por la cual un Estado protector (España) dirige la política del Estado protegido (Marruecos), y asume la obligación de defenderlo de agresiones exteriores. En la práctica fue un instrumento europeo de dominación colonial en África, que mantenía las apariencias mediante un teórico reconocimiento de las autoridades locales del territorio ocupado.
Sectores africanista y juntista del ejército: Divisiones dentro del ejército. El sector africanista que aspiraba a beneficiarse con los ascensos por méritos de guerra. El sector juntista, que coincidía con las Juntas Militares de Defensa en el rechazo a ese sistema de promoción.

2. Define en qué consistió el <<revisionismo político>>

El revisionismo conservador. El primer primer programa amplio de reformas lo impulsó Maura, nuevo líder del Partido Conservador, durante el llamado <<gobierno largo>>. La intención de Maura era hacer la <<revolución desde arriba>> para evitar la revolución desde abajo; es decir, reformar lo estrictamente necesario, sin alterar las bases fundamentales del sistema. Como medidas de carácter social y laboral, en 1908 se creó el Instituto Nacional de Previsión, embrión de un futuro sistema de Seguridad Social. Y en 1909 se promulgó la Ley de Huelga.
Aparte de la legislación laboral, la medida que quizá mejor ilustra el espíritu y la realidad de esa <<revolución desde arriba>> conservadora, fue la Ley de Reforma Electoral de 1907. Su intención declarada era eliminar el fraude y garantizar la limpieza de las elecciones. Pero la realidad no fue esa. Se introdujo el voto obligatorio para contrarrestar los votos de los republicanos y socialistas. Pero la novedad de mayor trascendencia fue la introducida en el artículo 29, según la cual en aquellas circunscripciones donde el número de candidatos fuese igual al número de escaños en disputa, estos se adjudicarían directamente sin proceso electoral. De este modo, en las circunscripciones pequeñas, ya no sería necesario recurrir a prácticas fraudulentas en le día de las elecciones, pues bastaría con asegurarse de que solo se presentaban los candidatos que debían salir.
El revisionismo liberal. Tras la caída Maura, comenzó una nueva etapa de gobiernos del Partido Liberal, la presidencia del gobierno la asumió Canalejas. Pretendió emprender una política de regeneración democrática, que sería el equivalente, desde las filas liberales, a la <<revolución de arriba>> del conservador Maura. Durante los gobiernos de Canalejas el movimiento obrero desarrolló una gran actividad y se produjo el recrudecimiento de la agitación social y laboral. Canalejas buscó el apoyo popular mediante algunas medidas de contención social, como el establecimiento de la jornada laboral de nueve horas en las minas o la regulación del trabajo de las mujer. Pero la medida de mayor trascendencia fue la supresión del impuesto de consumos.
La medida que mejor refleja el carácter de la revolución liberal de Canalejas fue la Ley de Reclutamiento (1912), que establecía el servicio militar obligatorio y acaba parcialmente con la práctica clasista de la cuota.

3. Elabora un esquema con los factores internos y externos de la quiebra del sistema político de la Restauración inicial y principales medidas adoptadas.

Factores internos:

  • La incapacidad del sistema para integrar a las nuevas fuerzas sociales y políticas.
  • La división de los viejos partidos dinásticos en múltiples facciones y su carencia de verdaderos programas políticos.
  • La resistencia del rey a la apertura democrática del régimen.

Factores externos:

  • La agitación social, provocada por las duras condiciones de vida de las clases trabajadoras.
  • La creciente reivindicación de autonomía de los nacionalismos periféricos, en especial del catalán.
  • La revitalización del protagonismo militar, propiciado por la colonización de Marruecos y la propensión del monarca a satisfacer las exigencias del ejército.


4. Especifica la evolución de las fuerzas políticas de oposición al sistema: republicanos y nacionalistas.

El viejo republicanismo del siglo anterior se extinguió y surgieron dos nuevos partidos republicanos: El Partido Radical, fundado por Lerroux, se definía como autonomista en lo político y socialista en lo social, lo que unido a su discurso populista, le permitió ampliar sus apoyos sociales; y El Partido Reformista, fundado por Melquíades Álvarez y Gumersindo de Azcárate, representaba un republicanismo más moderado, dispuesto incluso a admitir la monarquía, siempre que fuera verdaderamente democrática y mantuviera una política social. Su preocupación por la cultura y la educación atrajo a destacados intelectuales, pero tuvo menos implantación social que el Partido Radical. Dentro de los dos partidos republicanos el PSOE seguía creciendo.
En cuanto a los nacionalismo. El que tenía mayor implantación social era el catalán, su mayor representante fue la Lliga Regionalista, de ideología conservadora y cuyo principal objetivo era conseguir la autonomía de Cataluña. En 1906 se fundó Solidaritat Catalana con el fin de defender los derechos de Cataluña. Por otro lado, la izquierda catalanista, bajo la dirección de Francesc Maciá, de Estat Català, se convirtió en la expresión del nacionalismo radical no conservador.
En el nacionalismo vasco su única expresión seguía siendo el PNV que era ultraconservador y receloso del progreso y la industrialización. Sin embargo, con la incorporación al PNV de nuevos elementos menos radicales respecto al independentismo y de espíritu algo más moderno, se ensanchó la base social del partido, aunque en su ideario pervivía el carácter tradicionalista de su fundador, Sabino Arana.
El nacionalismo gallego experimentó un notable desarrollo cultural. Y el nacionalismo andaluz estuvo localizado inicialmente en Sevilla. Su principal ideólogo fue Blas Infante, pero sus intentos de conseguir una mayor autonomía de gobierno para Andalucía no fueron exitosos.

5. Explica las repercusiones de la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa en España

Durante la Primera Guerra Mundial España se mantuvo neutral. Sin embargo la opinión pública española, desde prácticamente el comienzo, se dividió entre aliadófilos y germanófilos. Los simpatizantes de izquierdas engrosaban el bando de los aliadófilos, ya que países como Francia o Gran Bretaña representaban para ellos los ideales de la democracia. Los simpatizantes de derechas se inclinaron hacia el bando de los imperios centrales (Alemania y Austro-Hungría).
La neutralidad le supuso a España un crecimiento espectacular de la demanda exterior de sus productos, pero el aumento de las exportaciones provocó un proceso inflacionista y la escasez de ciertos productos. Esto supuso el beneficio único de las empresas y el empobrecimiento general de los trabajadores.
El triunfo de la Revolución bolchevique en Rusia insufló un notable entusiasmo en las organizaciones obreras, que imaginaron inicialmente a la Unión Soviética como un paraíso de los trabajadores. El gobierno se vio obligado a adoptar algunas medidas de carácter social, como la tradicional reivindicación de la jornada de ocho horas en la industria o la creación del Ministerio de Trabajo.
Consecuencias de la Revolución Rusa:
  • En Andalucía surgió el <<trienio blochevique>>. Bajo la dirección de los dos grandes sindicatos (UGT y CNT) se sucedieron las huelgas, se ocuparon campos, se repartieron tierras y se tomaron ayuntamientos. Pero la declaración del estado de guerra y una dura represión pusieron fin a la revuelta social en 1920.
  • En Cataluña el crecimiento de la CNT continuó de forma ininterrumpida y se impuso como corriente mayoritaria la anarcosindicalista, frente a la corriente sindicalista de carácter más moderado y pragmático. La patronal catalana respondió con igual dureza: frente a la huelga obrera se procedió al cierre temporal de la empresa por decisión del dueño. Y frente a la acción directa del <<terrorismo rojo>>, el <<terrorismo blanco>> o contratación de pistoleros o bandas armadas para asesinar a dirigentes obreros o sindicalistas. En este clima de enfrentamiento, las autoridades civiles y militares aplicaron la llamada <<ley de fugas>>, que autorizaba a los cuerpos armados a disparar contra un detenido si este intentaba escapar. De este modo se asesinó a numerosos sindicalistas y activistas obreros con el pretexto legal de que habían intentado huir tras ser detenidos.
  • En el resto de España, un grupo de las Juventudes Socialistas decidió transformarse en el Partido Comunista de España (PCE), según las directrices de Moscú, mientras que el PSOE y la CNT optaron por enviar representantes a la Unión Soviética para que se informaran de lo que estaba ocurriendo allí. La CNT y el PSOE optaron por no adherirse a la Internacional Comunista, pero un grupo minoritario se escindió y fundó el Partido Comunista Obrero Español.

6. Analiza la crisis general de 1917: sus causas, manifestaciones y consecuencias

Tuvo diversas manifestaciones pero todas ellas eran un reflejo de descontento extendido por gran parte de la sociedad.
Por un lado militares. Su malestar se debió a dos cuestiones: 1. La pérdida de poder adquisitivo de sus sueldos, por la inflación. 2. La política de ascensos del Ministerio de la Guerra, que favorecía a los militares destinados en Marruecos, pues primaban los méritos de guerra por encima de la antigüedad en el cuerpo.
En la primavera de 1917 el movimiento juntista se había extendido a todo el ejército y a todo el país; y se desencadenó el conflicto: 1. El gobierno intento disolver las Juntas, sin conseguirlo, y el presidente del gobierno dimitió. 2. Los principales cabecillas del movimiento juntista fueron arrestados. 3. El 1 de Junio se inició la rebelión militar con la presentación al gobierno del Manifiesto de las Juntas, que contenía todo un amplio repertorio de quejas, justificadas con un espíritu regeneracionista, y amenazaban con liberar a los cabecillas detenidos. El apoyo de Alfonso XIII a estas pretensiones fue determinante y el nuevo gobierno acabó por reconocerlas.
Por otro lado los catalanes. Cambó convocó a los parlamentarios catalanes a una asamblea en Barcelona el 5 de Julio. En ella se acordó solicitar al gobierno la convocatoria de unas Cortes Constituyentes para definir una nueva organización del Estado más representativa y que reconociera la autonomía de Cataluña. En una segunda convocatoria, llamada la Asamblea de Parlamentarios, se ratificaron los acuerdos de la reunión anterior en una proposición firmada por catalanistas, republicanos y socialistas.
Sin embargo, en este caso, el gobierno se limitó a declarar inconstitucionales la Asamblea y sus pretensiones, y el movimiento se fue disolviendo en los meses siguientes, debido a tres circunstancias:
  • La falta de apoyo de las Juntas Militares de Defensa, que se negaron a colaborar con catalanistas, republicanos y socialistas, con los que el ejército simpatizaba poco.
  • Las divergencias entre los propios asambleístas. Los catalanistas aspiraban principalmente a la autonomía y su carácter conservador no era incompatible con la monarquía de Alfonso XIII, pero sí con cualquier pretensión de revolución social. En cambio, los republicanos y los socialistas aspiraban a transformaciones de mayor calado social.
  • La retirada de los catalanistas de Cambó, que aceptaron ocupar dos carteras ministeriales en el nuevo gobierno.

Finalmente estalló una huelga general. La UGT y la CNT habían mantenido contactos para preparar una huelga general contra el régimen político y contra el deterioro del nivel de vida de los trabajadores. La huelga general tuvo un seguimiento total. Pero la respuesta del gobierno fue muy enérgica: detuvo al comité de huelga y sacó las tropas a la calle. Los miembros del comité de huelga fueron sometidos a consejo de guerra y varios resultaron condenados a cadena perpetua.

Análisis de Los Santos Inocentes

Voy a hacer un análisis de las desigualdades sociales que se presentan en la obra, los santos inocentes, de la mezquindad, prepotencia, opresión y egoísmo que muestran los personaje vanos, los personajes en el poder como La señora Marquesa, El señorito Iván etc. Y extrapolar esas desigualdades e injusticias que se daban en la obra que transcurre en la posguerra de la Guerra Civil a la actualidad y así darnos cuenta como las cosas no han cambiado tanto en ciertos ámbitos.
Estos personajes como La señora Marquesa o El señorito Iván muestran un absoluto desprecio por otros seres humanos si no los encuentran a su mismo nivel. Además el señorito Iván muestra desprecio por la naturaleza en su obsesión por la caza, y se ve muy claramente cuando manda a Paco, el bajo, cegar a todos los palomos. La señora Marquesa muestra absoluta pavonería cuando en su visita da una limosna a sus siervos para que “celebren su visita” y así remarcar su posición social. Muestra una actitud casi dictatorial, similar a las escenas franquistas cuando se asoma al balcón a saludar a sus súbditos cuando éstos la vitorean.
En el libro quinto, cuando le ocurre el accidente a Paco, el bajo, se puede ver el egoísmo del señorito Iván. Se ve que solo lo lleva al médico para que este pueda serle de secretario lo antes posible, por su mero y propio interés de poder volver a la caza cuanto antes. El señorito Iván instaba, apremiaba, obligaba a Paco, el bajo a levantarse y acompañarle el día 22 a la cacería. Esta situación es muy similar a la que se da hoy en día en el ámbito laboral. Trabajadores sin contrato que por muy enfermos que estén siguen teniendo que ir a trabajar por miedo a un despido.
En lo personal conozco casos de comerciales que han ido a trabajar con fiebre si era necesario con tal de no perder una venta porque sabían que si no vendían, por muchas horas que trabajasen, no cobrarían nada. Conozco el caso de una camarera que tuvo que trabajar con piedras en el riñón porque carecía de contrato y no podía pedir la baja. Y casos de extranjeros que han trabajado con bronquitis, con lumbalgia y otras enfermedades y no cogieron baja por miedo a un despido y la pérdida de sus papeles.
Esa limosna que recibe Paco, el bajo por parte del señorito Iván no dista mucho de los sueldo actuales en los que los empleados trabajan más de 30 horas semanales por unos escasos 600 euros al mes.
Los personajes vanos de la novela, personajes de los años 60, se puede poner en la posición actual. Sería el caso de los empresarios. Los empresarios en su posición de poder abusan de los trabajadores haciendo contratos basura; explotando a los trabajadores obligándoles a hacer horas extra sin pagarlas; disminuyendo la seguridad de los puestos de trabajo para ahorrar gastos y amenazando a los empleados con un despidos si a estos se les ocurre exigir más seguridad, horas libres o un mejor sueldo. Así estos empresarios hacen como la señora Marquesa, cuando dan unas horas libres o algo más de dinero se sienten generosos, aumentan su ego, creen que hacen una buena obra, y los subordinados se sienten agradecidos; cuando en realidad estos simplemente reciben lo que se merecen y los empresarios hacen lo que deben.
La actitud de la señora Marquesa es casi feudal, y desgraciadamente la de los empresarios hoy día no dista mucho de esta postura. Sigue habiendo una fuerte posición de jerarquía de opresores y oprimidos, en la que los oprimidos difícilmente pueden cambiar su posición y convertirse en opresores. Además en la sociedad actual hay ciertos grupos de personas que son más propensos a ser oprimidos en mayor o menor medida. Mujeres, jóvenes, jubilados, extranjeros...
Tanto en la novela como en la vida real hay distintos niveles en los que se puede nacer. Por ejemplo en género: Hombre arriba, mujer abajo; en el libro esta posición se vería en la relación de Pedro, el Périto y doña Purita, en como la insulta y ejerce la violencia machista para enmascarar su falta de hombría. Y en este caso, por mucho que una mujer quiera subir de nivel y ponerse en el mismo lugar del hombre, no podrá, porque no depende solo de ella, depende de todos lo hombres y mujeres de la sociedad. Pues esto se ve en el libro cuando doña Purita quiere encararse a Pedro, cuando una persona que está aquí arriba quiere asustar a alguien que está aquí abajo le es muy fácil, pero cuando una persona de abajo quiere asustar a una persona que está arriba probablemente al que esté arriba le dará la risa y no sentirá miedo.
Un personaje en la novela que se ve que quieren cambiar de posición, pero se ríen de ella cuando meramente lo insinúa es Nieves cuando dice que le gustaría hacer la primera comunión. Todos se ríen de ella, la única que la defiende es otra mujer, la señorita Miriam.
En la posición social los niveles se ven en la gente adinerada y la gente humilde. Así se hace la diferencia en los personajes inocentes y esos personajes descarados y cínicos. Solo hay dos personajes que cada uno en su grupo se desvían ligeramente de la normal. Por un lado, en el grupo de los opresores la señorita Miriam, la hija de la señora Marquesa, es la única que muestra un mínimo de conciencia social, al mostrarse compasiva con Azarías repitiéndole a su madre que ningún mal hace él en el cortijo; y al mostrarse horrorizada al ver el estado de la Niña Chica, a pesar de que no hace nada por ayudar a esta.
Por otro lado, en el lado de los oprimidos, está Quirce, el hijo de Paco, el bajo; Quirce es el único que no tiene esa actitud de sumisión que tienen el resto de los personajes, que a pesar de su precaria situación en ningún momento se revelan, sino todo lo contrario, se sienten agradecidos. Quirce desafía eso, cuando acompaña al señorito Iván a la caza tras el accidente de su padre, no le hace la pelota al señorito Iván, ni si quiera acepta la limosna de éste, y eso se muestra como un acto de rebeldía.

En la actualidad a un personaje como ese, que no acepta su posición se le tilda de muchas cosas: anarquista, anti-sistema, perroflauta... Son los que suelen terminar despedidos y por lo tanto se les atribuye el adjetivos de vagos, marginados por la sociedad por no aceptar la jerarquía. Simplemente por tener un carácter que les impide ser sumisos y aceptar las injusticias. En la obra este tipo de persona es el Quirce. Y el resto de personajes somos nosotros, la sociedad, los que seguimos callados, sin protestar y seguimos permitiendo que las cosas sigan como están, seguimos aceptando puestos de trabajo precarios, seguimos aceptando que no exploten a cambio de dinero que no tendremos tiempo para gozar porque siempre estamos trabajando. Trabajando para mantener una familia con la que no podemos disfrutar. Trabajando para pagar una casa en la que casi nunca estamos. Y aún así estamos agradecidos por esos puestos de trabajo aunque estos acaben con nuestra salud y lentamente con nuestra vida.

miércoles, 22 de marzo de 2017

NUEVAS FORMAS DEL TEATRO ESPAÑOL EN LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX. VALLE-INCLÁN. GARCÍA LORCA

NUEVAS FORMAS DEL TEATRO ESPAÑOL EN LA PRIMERA MITAD DE SIGLO. VALLE-INCLÁN. GARCÍA LORCA

1. Introducción

El teatro es espectáculo, eso es lo que lo distingue de los demás géneros. En esta época el público es casi exclusivamente burgués y aristocrático. De esto derivan limitaciones y problemas tanto ideológicos como estéticos. Dentro de los primeros, son escasas las posibilidades de un teatro que vaya más allá de donde puede llegar la capacidad autocrítica de este público. En el terreno estético, se observarán fuertes resistencias ante las experiencias innovadoras.

2. Panorama del teatro español en el primer tercio del s. XX

En estos años se puede hablar de crisis en el teatro, aunque las palabras crisis y teatro siempre van unidas, habría que entender esta crisis en el sentido de calidad, no de la demanda.
Se publicaban los textos en ediciones baratas de notable consumo, puesto que el público no solo veía teatro, sino que lo leía y organizaba muchas funciones de aficionados en sociedades artístico-recreativas y en casas particulares.
Podemos resumir el panorama del teatro español del primer tercio del XX en dos tendencias: por un lado, el teatro que triunfa, drama postromántico de Echegaray, “alta comedia”, teatro costumbrista...; por otro lado, el teatro que pretende innovar.

3. El teatro que triunfa

La comedia burguesa representada por Benavente.

3.1 La comedia burguesa

Se trata de la “alta comedia”, un tipo de teatro que alcanzó el favor de la burguesía, público medular en aquellos tiempos. La alta comedia plantea acciones en el medio predilecto de la familia acomodada y pretende que sus personajes y conflictos tengan la apariencia de seres y situaciones de la vida real.
De entre los cultivadores de este género más representativos son: José Tamayo y Baus, Adelardo López de Ayala, José de Echegaray y Jacinto Benavente.

3.2 La comedia benaventina

Jacinto Benavente es la figura más representativa. Propuso un teatro sin grandilocuencias, sin excesos, con una fina presentación de ambientes cotidianos, y una “filosofía” trivialmente desengañada. A ello, se añade su ingenio, su profunda ciencia escénica y una notabilísima fluidez de diálogo.
Benavente prefiere la mordacidad y la ironía a la visión en profundidad. El dialogador se comió al dramaturgo.
El teatro de Benavente es un teatro de interiores:
  • Interiores burgueses ciudadanos, en los que se sitúan los personajes de vida acomodada, cultos, brillantes conversadores. Reflejan las contradicciones entre el sistema moral e ideológico de la burguesía y sus conductas. La ironía y la sátira se utilizan como medios de distanciamiento respecto a las situaciones presentadas.
  • Interiores cosmopolitas. Constituyen un grupo al modo del teatro histórico-político, de doble intención, lastimera y crítica, que reflejan una situación social decadente.
  • Interiores provincianos, que recogen en su seno un mundo hipócrita, cerrado y lleno de prejuicios de donde suelen destacar unos personajes mucho más amplios de miras que entran en conflicto con él.
  • Interiores rurales. El drama rural fue un género explotado en el teatro y la novela de entre siglos. La burguesía y las clases medias urbanas agradecían la exhibición de unos seres que hablaban una lengua pretendidamente popular y experimentaban pasiones “naturales” en un medio áspero y brutal. Generalmente se trataba de personajes estereotipados, que no llegan a dar sensación de veracidad.

3.3 El teatro en verso

Se incorpora el lenguaje modernista a la escena. Esto se asocia a una ideología marcadamente tradicionalista que ante la crisis espiritual de la época, responde exaltando los ideales nobiliarios, las gestas medievales etc.
Villaespesa como lírico asumió lo más superficial del Modernismo. Ruiz Ramón juzga su teatro como desafortunado en la construcción dramática y excesivamente retórico en la métrica.
Marquina alteró igualmente la lírica y el teatro. Sus obras responden a los mismos temas que los de Villaespesa. En sus obras, Marquina presenta una visión de la historia apologética y ejemplar.

3.4 El teatro cómico

Alcanzó gran éxito entre el público dos nuevos teatros: la comedia costumbrista y el sainete. Los hermanos Álvaro Quintero llevan a escena una Andalucía superficial, tópica y falsa a fuerza de eliminar cualquier referencia a los problemas concretos de aquella tierra. Simplificaron a gusto del público personajes y conflictos, contribuyeron a crear el estereotipo lamentable de lo andaluz.
Carlos Arniches cultivó un género, el sainete. Su producción se puede dividir en dos partes: por un lado, los sainetes, de ambiente madrileño y continuadores del género chico; y por otro la denominada “tragedia grotesca”
En los sainetes de Arniches se repite el esquema del obrero honrado y trabajador, el “chuleta”, bravucón popular antagónico; y la muchacha aguerrida e ingeniosa, objeto de la disputa entre ambos.
En otro nivel más bajo -por su calidad, no por su éxito- del teatro cómico de este periodo se encuentra el género llamado “astracán” cuyo creador fue Pedro Muñoz Seca con La venganza de Don Mendo.

4. El teatro innovador

Es el teatro de:
  • Unamuno, que le atrajo el teatro como vehículo para presentar conflictos humanos que le obsesionaban. Fedra.
  • Azorín, se propuso tardíamente unos experimentos teatrales al margen de las fórmulas vigentes, oponiéndoles lo irreal y lo simbólico. Su obra más interesante es la trilogía Lo invisible.
  • Jacinto Grau no llegó a triunfar en España. Su producción se inspira en temas del Romancero.
  • Gómez de la Serna, padre del Vanguardismo español, se quedó sin estrenar la mayor parte de sus obras. Se anticipa al antiteatro Ionesco.

4.1 El teatro en la “Generación del 27”

  • Alberti. El hombre deshabitado. Fermín Galán sobre un héroe republicano fusilado. Con esta última inicia un teatro político que continuará con Noche de guerra en el Museo del Prado.
  • Miguel Hernández. Teatro social. En 1937 comienza a cultivar un teatro de combate.
  • Alejandro Casona. La sirena varada. En su teatro se combina el humor y el lirismo. Su principal mérito es la perfección constructiva y el tiento al combinar fantasía y realidad. Sus personajes suelen ser bastantes convencionales.
  • Max Aub. Escribe, según sus palabras, “comedias de vanguardia” impropias para los teatros españoles al uso benaventino o al de Muñoz Seca.

5. Los grandes renovadores: Valle-Inclán y Lorca

Llega una innovación de características muy peculiares y bastante autóctona con la obra de dos autores personalísimos: Valle-Inclán y García Lorca.
Aunque son muy individuales, tienen ambos en común rasgos sustanciales, como el haber dedicado su esfuerzo a distintos géneros literarios, sin limitarse a la literatura dramática, haber estado en el teatro “por dentro”, y no sólo como escritores, hallarse abiertos a las nuevas formas de expresión (el cine) y, sobre todo, crean con absoluta libertad y sin límites de género alguno. El teatro de ambos es un teatro que sustenta gran parte de su peso en la palabra.
Su teatro tiene correspondencias con las innovaciones contemporáneas fuera de España: el teatro épico de Bertold Brecht, el absurdo de Ionesco, o el distanciamiento de Piranello.

5.1 Valle-Inclán

El entusiasmo por Valle se ha desencadenado por: 1. La incorporación definitiva a nuestro teatro de técnicas y orientaciones artísticas nuevas. 2. La exigencia de un teatro que desarrollase lenguajes propiamente teatrales. Y 3. La profundización en la realidad por la vía del expresionismo artístico.
El expresionismo se puede definir como “el movimiento estético que se originó por el rechazo hacia el arte como representación de realidades externas; ha de ser una plasmación de las tensiones internas, una síntesis anticlasicista de la experiencia, la confusión total de todos los integrantes del universo”. El expresionismo deforma la realidad. Así Valle participa en algunos preceptos expresionistas al inventar el esperpento. En el teatro esperpéntico el movimiento, el gesto, la dicción, los ruidos, la luz, los olores, adquieren un valor simbólico y afectan a todos los ambientes y a todos los personajes.
La obra dramática de Valle comienza en 1899 con un drama titulado Cenizas y se cierra en 1927 con Sacrilegio. La evolución interna de ese teatro muestra una constante voluntad de renovación formal y temática.
El proceso que conduce desde los primeros dramas “decadentes” hasta la instauración del “esperpento” no es lineal ni unívoco.
Las constantes de la dramaturgia valleinclanesca:
  • Se trata de una obra profundamente crítica con la realidad. Incluso cuando Valle se sitúa en espacios de apariencia modernista, como sucede en La marquesa Rosalinda, acción y personajes son tratados con el distanciamiento necesario como para conducir a la reflexión, y la ironía está presente en toda la textura de la obra. Esta visión crítica se hace mucho más dura y descarnada en los esperpentos.
  • La referencia directa para esta crítica a España en distintas épocas y localizaciones convencionales. Se asemeja a la Generación del 98.
  • La poetización del lenguaje alcanza un elevado nivel Hay una elaboración meditada de los diálogos y las acotaciones. Esto también ocurre en los esperpentos como Luces de Bohemia.
  • Es un teatro total, integrador, un teatro irrepresentable.
  • La deformación expresionista, poblada de exageraciones y contrastes en personajes, lengua y acción.
Valle-Inclán, que comenzó escribiendo un teatro que tenía mucho de callejón sin salida, romperá con él mediante una vuelta a las fuentes del drama, vuelta que adoptará dos direcciones fundamentales: la del mito y la de la farsa. La primera dirección le llevará a la adopción de un “espacio galaico” y la segunda a la de un “espacio dieciochesco”. Su función es doble: la de lugar dramático de una acción que refleja algo muy otro que Galicia o el siglo XVIII, y la de materia prima en disponibilidad para ser transfigurada y dotada de sentidos que trascienden su propio contenido.

5.1.1 Ciclo mítico

La sociedad elegida por Valle será utilizada como recipiente donde alojar una visión del mundo en la que el mal, la irracionalidad y la animalidad humanas, el sexo y la muerte, en tanto fuerzas primarias que rigen la existencia del hombre, actúan en libertad.
Divinas palabras. Representa el culmen del ciclo mítico en el sentido de mostrar figuras violentas y carnales. A la crueldad alía aquí Valle una profunda piedad por los personajes.

5.1.2 Ciclo de la farsa

  • Farsa infantil de la cabeza del dragón. En la pieza se produce una deformación pre-esperpéntica de valores tradicionales y de sus tipos representativos.
  • Con La marquesa Rosalinda sustituye la prosa por el verso, que será el vehículo expresivo de las restantes farsas.
  • En Farsa italiana de la enamorada del rey. Consiste la farsa en una ridiculización del mito histórico de la unión entre la realeza y el pueblo.
  • La Farsa y licencia de la reina castiza representa la caricatura de la corte isabelina.

5.1.3 Ciclo esperpéntico

“El esperpento es la deformación de la realidad con un espejo cóncavo”. Algunas obras del esperpento, como Luces de Bohemia, están hechas para ser representadas con marionetas o guiñoles.
En qué se basa el arte y el lenguaje del esperpento:
  • En la base del esperpento hay una deformación y una distorsión de la realidad. Esta deformación paródica no retrocede ni ante la muerte.
  • Degradación de los personajes, que suelen aparecer animalizados o cosificados.
  • Empleo de contrastes, especialmente entre lo dolorosos y lo grotesco.
  • Espacios escénicos múltiples y también degradados.
  • Característico es también el humor, un humor basado en la mordacidad y la risa agria, que se erige como un ataque demoledor.
  • El lenguaje asombra por la riqueza y por la variedad de registros empleados. Aspecto llamativo es lo que podríamos denominar “desgarro lingüístico”.
  • Libertad formal. El esperpento se da en teatro, poesía y novela; pero incluso aceptando la limitación de las cuatro obras teatrales así llamadas por Valle.
La creación del esperpento sin menoscabo de la originalidad de Valle, no surge como algo individual y aislado.

5.3 El teatro de García Lorca

La relación de Lorca con el teatro fue tan intensa y apasionada como con la poesía. No solo como autor dramático, sino como promotor de espectáculos al frente de La Barraca.
La obra dramática lorquiana:
  • Farsas. Obras sumamente estilizadas, en las que la convención dramática se establece a partir de códigos muy simples y familiares, como el teatro de títeres. Los elementos cómicos y dramáticos se solapan y entrecruzan en ellas.
  • Teatro surrealista. Es la parte más experimental y propiamente vanguardista del teatro de Lorca.
  • Dramas. Bodas de Sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba. Las referencias directas a a España contemporánea caracterizan estos dramas.
Los asuntos: tema del amor imposible; tema del amor frustrado; tema de la separación; mito del deseo imposible o de la oposición del deseo y la realidad. Habría que hablar de una situación dramática básica como núcleo de la dramaturgia lorquiana: el universo dramático de Lorca, como totalidad y en cada una de sus piezas, está estructurado sobre una sola situación básica, resultante del enfrentamiento conflictivo de dos series de fuerzas que, por reducción a su esencia, podemos designar: principio de autoridad y principio de libertad.
El conflicto que en cada obra se desencadena entre ambos principios desemboca en la frustración individual o colectiva de los protagonistas, y se resuma en la palabra que cierra La casa de Bernarda Alba: ¡Silencio!. La trayectoria dramática de Lorca estuvo marcada por la búsqueda de la tragedia concebida en términos clásicos. Una tragedia intencionada, deliberada y consciente.
Los procedimientos dramático-literarios:

  • Referencias a la realidad inmediata. Situaciones y personajes proceden y se sitúan habitualmente en medios familiares al autor, como la Andalucía rural.
  • Fuerte presencia de elementos folclóricos y populares. Un constante recurso a canciones y romances populares.
  • Simbolismo. Como el bastón en La casa de Bernarda Alba como representación de dominio y poder. O el Agua estancada como símbolo de muerte. O los caballos y jinetes como símbolos de libertad y virilidad.
  • Poetización. La importancia del lenguaje verbal en el teatro de Lorca es muy grande. El teatro lorquiano alcanza una elevada dimensión poética. Los diálogos están poblados de imágenes. Los ritmos son muy cuidados y la eufonía de la frase se procura meticulosamente.
  • Abundancia y libertad de recursos en la construcción teatral. Pluralidad de códigos, tanto verbales como no verbales.