lunes, 13 de febrero de 2017

Actividades Unidad 1 Bloque 7

CUESTIONES UNIDAD UNO

1. Definiciones
a. Bipartidismo: Sistema político basado en la primacía de dos partidos, que se alternan en el gobierno y en la oposición.
b. Constitución interna: Es una Constitución propia de la nación que está por encima de las Constituciones escritas. La surgida de la experiencia histórica de una nación. Para Cánovas la historia había convertido al Rey y las Cortes en las dos instituciones fundamentales de la Constitución interna de la nación española.
c. Constitución elástica: Constitución cuyo articulado es poco preciso y por tanto compatible con gobiernos de muy distinto signo político.
d. Turno de partidos: Es una práctica característica del sistema político de la Restauración. Consiste en la alternancia en el poder de los dos partidos políticos principales mediante cambios de gobierno pactados de ante mano entre ellos.
e. Caciquismo: Rango característico de la sociedad española especialmente en el medio rural, donde las personas con poder e influencias (caciques) bien por su riqueza económica, bien por su prestigio o sus contactos, controlaban a la población local que en gran medida dependían de ellos. Los caciques locales eran un instrumento básico del fraude electoral porque sus presiones y artimañas debían obtener en las respectivas localidades los resultados que habían decidido de ante mano.
f. Propaganda por el hecho: Práctica de atentados terroristas dentro del movimiento obrero anarquista.
g. Círculos Católicos: Lugares de reunión para obreros creados en España inicialmente por un jesuita a imitación de los círculos obreros franceses. Fueron los precedentes a los sindicatos católicos. Aunque en realidad eran más bien casinos populares cuyo objetivo principal era apartar a los obreros de la taberna.
h. Institución Libre de Enseñanza: Institución educativa fundada por Giner de los Ríos. Con el objetivo de aplicar los principios filosóficos del krausismo al ámbito de la educación. Frente a los tradicionales métodos memorísticos y librescos, la Institución Libre de Enseñanza propugnaba nuevas materias y actividades.
i. Escuelas de Ave María: De carácter religioso, fundadas en Granada. Aplicaban planteamientos pedagógicos innovadores. Se orientaron a sectores más marginados, en especial los niños de la comunidad gitana a los que pretendían retirar del ambiente en el que vivían.
j. La Escuela Moderna: Fundada en Barcelona por el pedagogo Francisco Ferrer Guardia. Defendía una educación sin coacciones basada en el racionalismo moral y los valores de igualdad y solidaridad inspirados en el anarquismo. Fue la primera experiencia pedagógica vinculada al movimiento obrero.


2. Explica los elementos fundamentales del sistema político ideado por Cánovas.
El sistema político ideado por Cánovas estaba inspirado en el modelo inglés. Se apoyaba en tres soportes fundamentales: 1º El Rey y las Cortes 2º El bipartidismo como sistema idóneo de alternancia en el poder y 3º Una Constitución moderada como marco jurídico del sistema.
Rey y Cortes: La historia había convertido al Rey y las Cortes en dos instituciones fundamentales de la Constitución interna de la nación española. Ambos formaban la columna vertebral de la nación y por tanto debían ejercer la soberanía conjuntamente. Cánovas retornaba a los planteamientos del liberalismo doctrinario que decían que la soberanía estaba basada en que fuera compartida entre el Rey y las Cortes.
El Bipartidismo: Siguiendo el modelo bipartidista inglés, la labor del gobierno recaía en dos partidos principales que se alternarían uno en el poder y otro en la oposición. El Partido Conservador liderado por Cánovas continuador de la tradición del Partido Moderado; y el Partido Liberal liderado por Sagasta.
Constitución moderada de 1876, inspirada en la Constitución de 1845 aunque con algunos derechos de la progresista de 1869 pero recortados. La gran ventaja de esta constitución era la elasticidad, es decir, era un articulado poco preciso compatible con gobiernos de muy distinto signo político.


3. Especifica las características esenciales de la Constitución de 1876.
-Soberanía compartida entre el Rey y las Cortes, aquí aumentaban las prerrogativas del Rey. Dentro del poder ejecutivo nombraba y separaba libremente a los ministros; dentro del poder legislativo sancionaba y promulgaba las leyes y convocaba, suspendía y disolvía las Cortes.
Las Cortes eran bicamerales y con poder limitado. Se dividían en el Senado y el Congreso. El Senado era muy elitista y conservador, lo integraban tres grupos: senadores vitalicios por derecho propio, senadores vitalicios nombrados por el Rey y senadores elegidos por los mayores contribuyentes y las Corporaciones. El Congreso era electivo, pero la Constitución no definía que tipo de sufragio, por eso cuando gobernaban los conservadores era censitario y si estaban los liberales era universal.
-La declaración de derechos, era semejante en apariencia a la de 1869 (derecho de asociación, de imprenta, de libertad de expresión) pero se limitaba a reconocerlos, dejaba la regulación concreta de estos derechos a las leyes ordinarias. Por tanto el gobernante de turno podía limitar o anular la práctica de cualquier derecho de esta nueva ley.
-El catolicismo se declaró religión oficial y se prohibieron manifestaciones públicas de otras religiones aunque en privado se podía ejercer el culto que quisiese.


4. Describe el funcionamiento real del sistema político de la Restauración
Dos partidos políticos principales: Conservador y Liberal. La alternancia pacífica en el poder de ambos partidos se convirtió en cambios de gobierno pactados de ante mano entre los dos partidos. Durante el reinado de Alfonso XII estuvieron más tiempo en el poder los Conservadores que los Liberales pero después, durante la Regencia de María Cristina de Habsburgo, estuvieron más tiempo los Liberales.
Los dos partidos se relevaban en el poder de forma pacífica y se concedían mutuamente plazos razonables de gobierno. El partido de la oposición aceptaba los cambios de cierta importancia realizados por el partido en el poder y se comprometía a mantenerlos cuando les correspondiese gobernar. Cuando el partido consideraba que le había llegado el momento de gobernar o de dejar el gobierno y pasar a la oposición lo pactaba con el otro partido y con el Rey. Porque el Rey era el que tenía que nombrar al jefe del partido de la oposición para que convocase elecciones. El Rey según el poder que le concedía la Constitución mandaba formar gobierno al nuevo partido, disolvía las antiguas Cortes y convocaba nuevas elecciones que debidamente manipuladas proporcionaban la mayoría necesaria al partido que empezaba a gobernar. El partido saliente se convertía en oposición y esperaba a que le llegase otra vez el turno. Este sistema hizo que en España durante mucho tiempo no volviese a haber pronunciamientos. Tanto un partido como el otro tenían una red organizada para que los resultados electorales fuesen adecuados a cada uno.
En cada capital de provincia el gobernador civil, que ahora es el delegado del gobierno, elaboraba la lista de los candidatos que tenían que ser elegidos en cada localidad y daba a su vez las instrucciones correspondientes a los caciques locales que mediante amenazas y extorsiones conseguían los resultados deseados, en caso de que esto no funcionara se utilizaba <<el pucherazo>> que consistía en cambiar la urna verdadera por otra con los votos deseados antes del recuento. En las ciudades esta capacidad de manipulación era menor.


5. Analiza las diferentes corrientes ideológicas del movimiento obrero y campesino español, así como su evolución durante el último cuarto del siglo XIX.
Corrientes ideológicas en España: el socialismo y el anarquismo.
Estas asociaciones obreras vieron la luz con la Constitución de 1869, pero en 1874 se estableció la dictadura del general Serrano y posteriormente, durante el mismo año, fue el pronunciamiento del general Martínez Campos, que nombró a Alfonso XII rey, a partir de este momento comienza el sistema político de la Restauración ideado por Cánovas. Durante ese tiempo las asociaciones obreras fueron totalmente reprimidas, tuvieron que vivir en la clandestinidad o camufladas bajo asociaciones con diferente signo. En 1881, los liberales estaban en el gobierno con Sagasta, el clima se distendió y las asociaciones obreras empezaron a salir a la luz hasta su legalización.
Movimiento anarquista: hasta finales de siglo los anarquistas constituían la mayoría dentro del movimiento obrero español. Los principales focos estaban en el campo andaluz y en Cataluña. Los anarquistas rechazaban toda acción gubernamental por vía parlamentaria, además dentro de sus filas empezó a ganar adeptos la táctica propuesta por Kropotkin, partidario de la violencia terrorista o <<propaganda por el hecho>>.
Los socialistas: en 1879 Pablo Iglesias va a fundar en la clandestinidad el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y más tarde creó la Unión General de Trabajadores (UGT). Tanto el PSOE como la UGT hasta comienzos del siglo XX fueron grupos minoritarios porque quienes tenían una gran mayoría eran los anarquistas.

En 1889 se fundó la Segunda Internacional en la que predominaba la corriente marxista, al año siguiente la Segunda Internacional va a proclamar el 1 de Mayo como día del obrero en recuerdo de aquellos obreros que murieron en Chicago para reivindicar la jornada laboral de ocho horas.

domingo, 12 de febrero de 2017

EL REINADO DE ALFONSO XII Y LA REGENCIA DE MARÍA CRISTINA DE HABSBURGO

EL REINADO DE ALFONSO XII Y LA REGENCIA DE MARÍA CRISTINA DE HABSBURGO

El Reinado de Alfonso XII (1875-1885): Los Éxitos Políticos del Sistema

El gobierno lo ejerció básicamente el Partido Conservador salvo de 1881 a 1884. El gran protagonista de esta época fue Cánovas del Castillo, además de restaurar la monarquía borbónica afianzó su sistema político.. Se promulgó la Constitución de 1876. Se acabó con el tradicional protagonismo político de los militares; se liquidaron las guerras; la carlista y la de Cuba.

La estabilización de la vida política y la consolidación de la vida civil



El objetivo de Cánovas del Castillo con la restauración monárquica en la figura de Alfonso XII era la creación de un sistema político estable y basado en orden social.
El sistema ideado por Cánovas, inspirado en el modelo inglés y en la tradición del liberalismo moderado español. Su sistema tenía tres pilares: la Constitución de 1876, el bipartidismo y la práctica del turno, que permitía la alternancia pacífica de gobiernos conservadores y liberales. Poco a poco fue desaparecieron el recurso al pronunciamiento militar.

La finalización de la guerra carlista (1876)

La tercera guerra carlista, iniciada en 1872 durante el reinado de Amadeo de Saboya, entró en su fase final por varios motivos:
  • El propio desgaste militar de las tropas carlistas.
  • La nueva situación política del Sexenio, que recuperó para el bando gubernamental a quienes habían apoyado el carlismo solo como actitud de rechazo a la orientación política del Sexenio.
  • La mayor capacidad militar del nuevo régimen.

La finalización de la Guerra de los Diez Años en Cuba (1878)

Tras la aprobación de la Constitución de 1876 se envió al general Martínez Campos que combinó en su ofensiva las victorias militares con gestiones políticas para solucionar el conflicto.
  • Se mejoraron las condiciones políticas y administrativas de la isla.
  • Se concedió una amplia amnistía, que incluía el indulto a los insurrectos y a los desertores españoles, libertad para los esclavos de las filas rebeldes y facilidades para que abandonara la isla quien lo deseara.
El problema quedó aplazado. Al cabo de año y medio estalló una nueva revuelta conocida como Guerra Chiquita.

La Regencia de María Cristina (1885-1902): Hacia la crisis de Fin de Siglo

María Cristina de Habsburgo, viuda de Alfonso XII, asumió la regencia hasta la mayoría de edad del futuro Alfonso XIII. En 1895 los problemas se desencadenaron, una nueva guerra en Cuba desembocó en el pérdida de las últimas colonias en 1898.

La labor legislativa del gobierno liberal (1885-1890)

Cánovas y Sagasta acordaron el relevo pacífico en el gobierno mediante el pacto de El Prado, para garantizar la estabilidad del régimen durante el periodo crítico de los comienzos de la regencia. El gobierno liberal promulgó varias leyes:
  • La Ley de Asociaciones (1887), esta ley permitió que las organizaciones obreras, forzadas a la clandestinidad desde la dictadura de Serrano (1874), pudieran legalizarse.
  • La Ley de Jurado (1888), al posibilitar el juicio por jurado8 para ciertos delitos.
  • La Ley de Sufragio Universal (1890), Cánovas había sustituido en 1878 el sufragio universal, vigente durante el Sexenio por un nuevo sufragio censitario.

El desastre colonial y la crisis del 98

El fin del imperio colonial español se produjo en 1898 como con consecuencia de la guerra mantenida entre España y Estados Unidos.

De la guerra de Cuba a la guerra con Estados Unidos (1895-1898)

La mayoría de los políticos españoles eran contrarios a conceder ningún tipo de autonomía a Cuba, ya que para ellos autonomía e independencia eran equivalentes. Tan tajante actitud fue la causa principal de que disminuyeran cada vez más las filas de los partidarios cubanos de la autonomía y aumentaran las de los independentistas. En 1895 estalló la revuelta bajo la dirección de José Martí, dirigente e ideólogo del Partido Revolucionario Cubano. España envió de nuevo al general Martínez Campos, pero esta vez su política negociadora no funcionó y fue reemplazado al año siguiente por el general Weyler.
La clave del conflicto fue la intervención de Estados unidos, cuyos intereses económicos en la isla desempeñaron un papel de primer orden. El detonante de la guerra fue la voladura del acorazado Maine. Enviado a la bahía de La Habana explotó en extrañas circunstancias y con este pretexto Estados Unidos le declaró la guerra a España. El gobierno español rechazó cualquier vinculación con el hundimiento del Maine y, finalmente, la flota española fue aniquilada en Santiago de Cuba, mientras tropas estadounidenses invadían Cuba y Puerto Rico.
Las Islas Filipinas que nunca habían despertado tanto interés como las colonias americanas. Pero tras la pérdida de la mayoría de estas a comienzos del siglo XIX, se dirigió de nuevo la atención hacia la riqueza en tabaco y azúcar.
Cuando los norteamericanos declararon la guerra a España en 1898 por la cuestión cubana, se presentaron también ante los filipinos como sus libertadores. Y al igual que en Cuba, la flota estadounidense infligió una aplastante derrota a la española cerca de Manila.

El Tratado de París y la liquidazión de las últimas colonias

La guerra hispano-americana finalizó con la capitulación de España y la firma del tratado de París. En este tratado, Estados Unidos impuso a España sus condiciones:
  • España perdió Cuba, que fue ocupada provisionalmente por Estados unidos.
  • Cedió, además, a Estados unidos Puerto rico, Guam y las Islas Filipinas, estas últimas a cambio de 20 millones de dólares.
El Tratado de París fue el primer capítulo del colonialismo americano y el último del colonialismo español. En el océano Pacífico a España solo le quedaban los archipiélagos de las Marianas, las Carolinas y Palaos, que fueron vendidos poco después a Alemania. Los políticos españoles desaprovecharon todas las oportunidades de implantar reformas a tiempo en las Colonias y esto condujo finalmente a la guerra.
Los verdaderos perdedores fueron soldados de Cuba, Filipinas y Puerto Rico, todos reclutados entre las clases trabajadoras de España, debido al injusto y clasista sistema de cuotas. Muchos no regresaron y otros lo hicieron en condiciones lamentables. Es comprensible, por tanto, que el antimilitarismo se extendiera entre los sectores sociales más humildes.
Sistema de cuota: los jóvenes llamados a quintas podían liberarse del servicio militar si pagaban a un sustituto o una cuota en concepto de redención, que suponía una elevada cantidad de dinero.

El Regeneracionismo

Fue una corriente de pensamiento originada a raíz de la crisis del 98, como respuesta alternativa al sistema político de la Restauración, que se consideraba viciado y <<enfermo>>. Desde el punto de vista social, el regeneracionismo representaba la opinión de amplios sectores de las clases medias y de la pequeña y mediana burguesía , que no se identificaban con un régimen y una sociedad al servicio de una reducida oligarquía.
No se trataba de una corriente de pensamiento unitaria y sistemática, sino más bien de un planteamiento ético.
  • Un regeneracionismo desde dentro del sistema representado por ministros del Partido Conservador que limitaban su crítica solo a los aspectos más negativos del sistema político, pero aceptaban su validez general.
  • Un regeneracionismo al margen del sistema que criticaba el sistema político de la Restauración en su totalidad, como <<organismo enfermo>> y <<degenerado>>
El espíritu regeneracionista estuvo presente, en mayor o menor medida, en todas las manifestaciones de la vida pública y cultural española de los primeros años del siglo XX.