domingo, 15 de enero de 2017

Los paisajes naturales y las interacciones naturaleza-sociedad

LOS PAISAJES NATURALES

Los paisajes geográficos

El paisajes geográficos es el aspecto visual de un territorio. Depende de los elementos naturales que lo integran y de las actividades humanas desarrolladas en él.
  • Los paisajes naturales son áreas geográficas cuyo aspecto visual depende sobre todo de la interacción entre los elementos del medio natural; el relieve, el clima, las aguas, la vegetación y el suelo.
  • Los paisajes humanizados resultan de la transformación de los paisajes naturales por la acción humana para una finalidad concreta, relacionada con el poblamiento, la economía y la cultura. Surgen así los paisajes humanos diferenciados, como los urbanos, agrícolas, ganaderos, mineros, industriales, turísticos etc. Por lo que algunos paisajes conservan elementos del modo de vida y de las creencias de sociedades pasadas, constituyendo paisajes culturales.

LA INFLUENCIA DE LA ACTIVIDAD HUMANA EN EL MEDIO NATURAL

La intervención humana en la naturaleza

  1. Los problemas medioambientales causados por la acción humana son la sobreexplotación y la destrucción o desaparición total de elementos medioambientales.
  2. La precaución española por estos problemas comenzó a finales de la década de 1960. En el 77 se diseñó la primera política medioambiental.
  3. El objetivo de la política medioambiental es alcanzar un desarrollo sostenible, entendido como un uso racional de los recursos, que permita satisfacer las necesidades de las generaciones presentes y futuras. Las principales medidas de la política medioambiental europea y española son tres:
  • La prevención de la degradación; y la concienciación de las empresas y de la ciudadanía.
  • La corrección de los problemas existentes a través de la promulgación de normas; la recuperación de las zonas degradadas; y el fomento de la investigación medioambiental.
  • La conservación de los espacios naturales mediante una red de espacios protegidos.

La alteración del relieve

  1. El relieve resulta alterado por las actividades extractivas de minas y canteras y por las infraestructuras de transportes. Sus consecuencias son la destrucción de relieves o la creación de otros artificiales con los productos de las escombreras. Las soluciones a este problema se han centrado en la restauración o la reutilización de los espacios afectados y en la conservación de la geodiversidad y del patrimonio geológico.
  2. El relieve costero
  • La regresión se debe a la reducción de las playas a causa de la extracción de grava y arena para la construcción. El problema se incrementará con el ascenso del nivel del mar ocasionado por el cambio climático. Las soluciones para paliarlo son el control de las extracciones de áridos y la ejecución de obras para favorecer la aportación natural o artificial de sedimentos.
  • La artificialización de la costa se debe a la presión urbanística y la construcción de infraestructuras como puertos deportivos, a veces en dominio público.

La alteración y la sobreexplotación de las aguas

La alteración de la morfología

  • La alteración del cauce de algunos tramos fluviales se debe a la modificación de sus riberas y de sus riberas y de su vegetación por la extracción de áridos; la acumulación de sedimentos, escombros y basura; y las instalaciones urbanísticas y de infraestructuras.
  • La alteración morfológica de algunos humedales se debe a su colmatación por acumulación de sedimentos, escombros o basura; o la sobreexcavación de su lecho para aumentar su capacidad y usarlos como embalse.

La sobreexplotación de las aguas

La sobreexplotación de las aguas superficiales y subterráneas se debe al aumento de su consumo para usos agrarios, urbanos e industriales. A consecuencia el caudal de los ríos a veces desciende por debajo del caudal ecológico; los lagos y humedales reducen su superficie; y ciertos acuíferos corren el riesgo de desecación.
Frente a este problema se adoptan varias soluciones. Fomentar el uso racional del agua, ahorro, mejora de regadíos, reparación de fugas, reutilización del agua depurada. Se controlan las extracciones.

Daños, alteración y destrucción de la vegetación

  1. Los daños en los bosques se deben a causas humanas, como la contaminación atmosférica. Ocasionan defoliación y decoloración de los árboles. Existen programas de prevención y lucha contra las plagas, de conservación genética de las especies en peligro de extinción y de protección frente a los agentes contaminantes.
  2. La alteración está motivada por la sustitución de las especies autóctonas por otras de elevado rendimiento económico.
  3. La deforestación
  • Las causas de la deforestación son las talas y los incendios forestales. Estos tienen su mayor incidencia en verano. La mayoría son provocados, por accidentes o negligencias; o de forma intencionada por pirómanos o por personas que buscan beneficios para sí (tierras, regeneración de pastos, cambio en uso del suelo). Los incendios se han visto favorecidos también por la densificación del sotobosque debida al abandono de las tareas tradicionales de limpieza; y por las repoblaciones con especies que arden con facilidad, como el pino y el eucalipto.

LOS ESPACIOS NATURALES PROTEGIDOS

La protección de espacios naturales en España

Las medidas concretas frente a los problemas medioambientales se completan con la creación de espacios naturales protegidos.
En la Ley de Parque Nacionales de 1916 el criterio de selección se centraba en la belleza paisajística, por lo que se priorizó a las montañas de aspecto alpino. En la Ley del Patrimonio Nacional y la Biodiversidad de 2007 establece que tendrán la consideración de espacios protegidos los que cumplan al menos uno de estos dos requisitos:
  • Contener sistemas o elementos naturales representativos, singulares, frágiles, amenazados o de especial interés ecológico, científico, paisajístico, geológico o educativo.
  • Estar dedicados especialmente a la protección y al mantenimiento de la diversidad biológica, de la geodiversidad y de los recursos naturales y culturales asociados.

Los tipos de espacios naturales protegidos



  1. Los parques son áreas naturales cuya conservación merece atención preferente por su belleza paisajística y la representatividad o singularidad de sus ecosistemas o formaciones geomorfológicas. En ellos se puede limitar el aprovechamiento de los recursos naturales y la entrada a visitantes.
  2. Las reservas naturales son espacios naturales creados para proteger ecosistemas, comunidades, o elementos biológicos o geológicos de especial rareza o fragilidad. La explotación de los recursos solo se admite si es compatible con la conservación.
  3. Las áreas marinas protegidas son espacios naturales creados para proteger ecosistemas, comunidades o elementos biológicos o geológicos del medio marino de especial rareza, fragilidad, importancia o singularidad. En ellas se limita la explotación de recursos naturales.
  4. Los monumentos naturales son formaciones naturales protegidas por su notoria singularidad, rareza o belleza: cuevas, cascadas, árboles, formaciones geológicas... En ellos está prohibida la explotación de recursos.
  5. Los paisajes protegidos son áreas preservadas por sus valores naturales, estéticos y culturales. En ellos se procurará mantener las prácticas tradicionales que colaboren a la preservación de sus valores.

La diversidad clorhídrica y vegetal.

 LA DIVERSIDAD HÍDRICA

Los Ríos Peninsulares

Las cuencas fluviales y las vertientes hidrográficas

La cuenca: La cuenca fluvial es el territorio que drena o evacua sus aguas naturales a un río principal que las conduce hasta el mar.

Rasgos:

  • Se encuentran separadas por divisorias de agua formadas por las cumbres de los relieves montañosos que las delimitan.
  • Dentro de la cuenca, las aguas circulan por un cauce y forman una red organizada jerárquicamente desde los subafluentes y afluentes hasta llegar al río principal.

Una vertiente hidrográfica: es el conjunto de cuencas cuyas aguas vierten en el mismo mar. En la Península existe una gran dismetría entre las vertientes atlántica-cantábrica y mediterránea a causa de la inclinación de la Meseta hacia el oeste a partir del sistema ibérico.

  • Los ríos de la vertiente cantábrica son cortos. Tienen gran fuerza erosiva, dado que salvan un gran desnivel entre su nacimiento y su desembocadura. Los ríos cantábricos son caudalosos y de régimen bastante regular gracias a la abundancia y a la constancia de las precipitaciones.
  • Los ríos de la vertiente atlántica, son largos, al nacer cerca del Mediterráneo y desembocar en el Atlántico. Su fuerza erosiva es escasa, dado que discurren por llanuras en las que apenas se hunden. Su caudal es abundante, dado que poseen numerosos afluentes, pero su régimen es irregular. Presentan estiaje en verano coincidiendo con el mínimo de precipitación y crecidas con las lluvias de otoño y primavera.
  • Los ríos de la vertiente mediterránea, excepto el Ebro, son cortos. Erosionan violentamente las laderas desforestadas. Su caudal es escaso debido a las reducidas precipitaciones y su régimen es muy irregular. Presentan acusado estiaje en verano y pueden sufrir crecidas catastróficas en otoño originadas por lluvias torrenciales. En la vertiente mediterránea son frecuentes los torrentes, cursos intermedios que solo llevan agua cuando llueve. Gran parte del año sus cauces o ramblas permaneces secos.

El caudal y el régimen fluvial

El caudal: es la cantidad de agua que pasa en un segundo por un punto dado del río. Se mide en m3/s.

  • A lo largo del recorrido del río, el tramo con mayor caudal suele ser la desembocadura, donde se acumulan las aportaciones de los diversos afluentes. Los ríos más caudalosos son el Duero, el Ebro y el Tajo.
  • A lo largo del tiempo, el caudal puede presentar irregularidad anual, con crecidas y estiaje. Los ríos más regulares son los de la vertiente cantábrica, y los más irregulares son los de la vertiente mediterránea.

El régimen fluvial: es la variación estacional del caudal del río.

  • Lo ríos con régimen nival nacen en la alta montaña, donde son frecuentes las nevadas. Su caudal máximo se da en primavera, con el deshielo.
  • Los ríos con régimen pluviales solo dependen de las precipitaciones. Su caudal refleja los máximos y mínimos de estas en cada zona climática.
  • Los ríos con régimen mixto pueden ser nivo-pluvial o pluvio-nivales, según predomine la influencia de la nieve o de las precipitaciones.
Las Zonas Húmedas: Lagos Y Humedales

LOS LAGOS

Los lagos son masas naturales de agua acumuladas en zonas deprimidas.
Los lagos endógenos están originados por fuerzas del interior de la Tierra:
  • Los lagos tectónicos: se forman en terrenos hundidos por la acción de pliegues o de fallas.
  • Los lagos volcánicos: se alojan en el cráter de un volcán apagado.
Los lagos cársticos se alojan en las cubetas creadas por la disolución de la caliza.

LOS HUMEDALES

Los humedales son extensiones de terreno cubiertas por agua poco profundas, en muchos casos de manera intermitente, pues durante el verano baja su nivel e incluso pueden llegar a desaparecer.

LA DIVERSIDAD VEGETAL

La vegetación y las regiones florales

La vegetación es el conjunto de especies vegetales de un territorio. Está integrada por formaciones vegetales individualizados por su tamaño y por su fisionomía. Los tres tipos básicos son el bosque, el matorral y el prado.
La vegetación se distribuye en grandes conjuntos florísticos, denominados reinos, subdivididos en regiones. España forma parte del reino holártico, que comprenden las tierras continentales del norte del trópico de Cáncer. La Península incluye tres regiones florales: Región boreoalpina, región eurosiberiana y la región mediterránea. Las islas baleares pertenecen a ésta última y las islas Canarias forman parte de la región macaronésica.

Factores de la diversidad vegetal

  • Factores físicos: El clima, pues cada planta requiere unas condiciones específicas de temperatura y precipitación. La diversidad del relieve, que proporciona especies diferentes en función de la altura, y de la orientación de las vertientes a barlovento/sotavento del viento dominante, en la sombría/umbría. Y la variedad de suelos, dado que cada especie prefiere un tipo concreto. La posición de puente de la Península y la originalidad de la vegetación canaria, motivada por la insularidad colaboran a al diversidad vegetal. Cuando la vegetación de una zona resulta exclusivamente de la incidencia de los factores naturales se denomina clímax.
Los Factores humanos: se manifiestan en la degradación de la cubierta vegetal existente o en la introducción de especies foráneas. Cuando la vegetación de una zona es el resultado de la intervención humana se denomina vegetación secundaria.

Los paisajes vegetales de España

Las formaciones vegetales se disponen en comunidades, cuyo conjunto constituye el paisaje vegetal de un área. Los paisajes vegetales de España por bioclimas, es decir, por áreas dotadas de una cierta homogeneidad interna en cuanto a su clima y vegetación.

El paisaje vegetal de clima oceánico

Corresponde a la región floral eurosiberiana. Sus formaciones vegetales características son el bosque caducifolio, la landa y el prado.
  1. El bosque caducifolio: Es denso. Está constituido por árboles altos, con tronco recto y liso, y hoja grande y caduca. En el sotobosque crecen hechos y musgos. Las especies más características son el roble y el haya, que pueden aparecer formando grandes masas específicas o mixtas.
    1. El haya exige gran humedad, tolera mal el calor y muy bien el frío, por lo que es un árbol de montaña, que prefiere los suelos calizos, aunque tolera los silíceos.
    2. El roble exige menos humedad y tolera mal el calor y el excesivo frío, por lo que se sitúa a alturas más bajas. Prefiere suelos silíceos.
La acción humana ha supuesto cambios en la vegetación natural.
  • La reducción de la extensión del bosque, las quemas incontroladas para obtener pastos; y los incendios forestales.
  • La introducción de especies secundarias como el castaño.
  • Las repoblaciones con árboles de crecimiento rápido y buen aprovechamiento económico, como el pino y el eucalipto.
  1. La landa y los prados: La landa es una vegetación densa de matorral, aparece como degradación del bosque caducifolio. Los prados son una vegetación herbácea. Se usan como alimento del ganado.

El paisaje vegetal de clima mediterráneo

Bosque perennifolio y el matorral: la maquia, la garriga y la estepa. Estas formaciones xerófilas se han adaptado a la sequía estival. Desarrollan raíces muy extendidas en superficie o en profundidad para captar el agua. Poseen hojas perennes y esclerófilas (duras y coriáceas) para disminuir la transpiración.
  1. El bosque perennifolio es un bosque poco denso. Árboles de media altura, con tronco sinuoso, grueso y rugoso, y hoja perenne. Sus ramas crean copas globulares y amplias.
    1. La encina es resistente a la sequía y se adapta a todo tipo de suelos, es el árbol más típico y extendido del clima mediterráneo.
    2. El alcornoque necesita cierta precipitación (más de 500 mm/año), inviernos suaves y suelos silíceos.
La acción humana:
  • La reducción de la extensión del bosque y los incendios forestales.
  • La modificación para uso agropecuario mediante el sistema de la dehesa. Consiste en aclarar el bosque de encina y alcornoque.
  • Las repoblaciones con pino. Se valora su adaptación a condiciones climáticas extremas (frío, calor, aridez y humedad) y a suelos diversos; su rápido crecimiento; y el aprovechamiento económico.
  1. El matorral mediterráneo no es una formación clímax, sino el resultado de la degradación del bosque por el ser humano.
    1. La maquia es una formación arbustiva de más de dos metros de altura, muy densa y casi impenetrable. Sus especies principales son la jara, el brezo, el lentisco y la retama.
    2. La garriga está formada por arbusto y matorrales de poca altura, que dejan algunas zonas sin cubrir. Entre sus especies destacan el tomillo, el romero y el espliego.
    3. La estepa está formada por hierbas bajas, entremezcladas con arbustos espinosos, bajos y discontinuos, que dejan al descubierto suelos pobres. Sus especies principales son el palmito, el tomillo, el esparto y la esparraguera.

El pasaje vegetal de montaña

En la montaña, la vegetación se dispones en pisos con formaciones vegetales distintas según la latitud, la altitud y la orientación. En general se suceden el bosque hasta la zona donde la temperatura media anual alcanza los 10ºC; los matorrales a partir de la altura donde el frío impide el crecimiento de los árboles; los prados y pastizales de hierbas y matas enanas en las zonas cubiertas por la nieve; y las plantas rupícolas adaptadas a vivir sobre las rocas o en el de sus grietas y fisuras.
  1. La montaña alpina o pirenaica tiene cuatro pisos vegetales.
  • El piso basal incluye sucesivamente encinas, robles o quejigos, y hayas.
  • El piso subalpino reúne coníferas naturales, como el pino silvestre, el abeto y el pino negro.
  • El piso alpino es el dominio del prado y el pastizal.
  • El piso nival la nieve se mantiene todo el año y no existe vegetación; y espacios de fuerte inclinación, donde la nieve desaparece cierto tiempo y crecen pequeñas plantas rupícolas.
  1. La montaña atlántica representada por la Cordillera Cantábrica. En ella se suceden un piso basal forestal del bosque caducifolio; un piso supraforestal de landa; y una cima con prados.
  2. La montaña mediterránea se suceden en ella un piso basal forestal de bosque perennifolio y de bosque caducifolio y/o pinares a mayor altitud; y un piso supraforestal de maquia o garriga. Los prados solo aparecen en las cimas más elevadas o en las umbrías.

La acción humana ha reducido los bosques de montaña a favor de usos agropecuarios y de la extensión de los bosques de repoblación.